"Para Tod@s, Todo. Para Nosotr@s NADA" web de solidari@s con la insurgencia chiapaneca y las luchas indigenas en Venezuela y otras partes

11 ago 2013

No más indígenas asesinados – Declaración CLACPI

Declaración de CLACPI en el Día Internacional de los Pueblos Indígenas

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Imagen: Traslado del cuerpo del joven Mapuche asesinado, Rodrigo Melinao

Por CLACPI
La madrugada del pasado martes 6 de agosto, fue encontrado el cuerpo del dirigente mapuche de 26 años, Rodrigo Melinao, en la comuna de Ercilla, región de la Araucanía, Chile. Rodrigo se encontraba prófugo de la justicia desde que el 24 de julio pasado fuera condenado a 5 años y un día de presidio por el delito de incendio de bosques, y 541 días de presidio por el delito de daños calificados. Se desconoce la identidad del o los que le dieron muerte con una bala de escopeta en el tórax, pero el movimiento indígena sospecha de la policía, no sin razón.
El caso de este hermano se enmarca en la serie de formalizaciones, montajes judiciales y persecuciones que han sufrido los mapuche a lo largo de su lucha de recuperación territorial, frente a un estado monocultural, colonizador y opresor. En este contexto, la muerte de Rodrigo se suma a la de otros como Alex Lemún, de 17 años, Matias Catrilero de 22, y Jaime Mendoza Collio de 24, muertos por un impacto de bala de carabineros; así como José Huenante, de 16 años, desaparecido desde 2005 tras un incidente policial.
Lo más preocupante es que la situación que se vive en Chile se repite en buena parte de los países de la región, como Brasil, en donde 563 indígenas han sido asesinados entre los años 2003 y 2012. En 2012, también, 104 indígenas de distintos pueblos de Colombia fueron asesinados, y hasta mayo de este año ya iban 24, en el marco de las negociaciones por la paz entre el gobierno y las FARC. En marzo pasado Venezuela se conmovió ante el asesinato, a mano de sicarios, del líder del pueblo yukpa, Sabino Romero, quien luchó incansablemente ante la repartición injusta de las tierras de su pueblo por parte del gobierno.
En Ecuador han proceso a 194 indígenas por sabotaje y terrorismo, y en países como Guatemala -que cuenta con una larga y lamentable historia de genocidio indígena-, Honduras, Perú, México,Paraguay o Bolivia, la situación no es más reconfortante. Ni los niños se han salvado del racismo y la discriminación, y ello queda evidencia con las violentas muertes de Juana Emilia Gómez de 15 años, e Imer Flores de 12, del pueblo Qom, en el norte de Argentina. Todo esto en un contexto de impunidad generalizada.
Bajo las nuevas formas de colonización política y mediática, los dirigentes indígenas de América Latina han sido tachados de golpistas, terroristas, y hasta delincuentes, siendo sometidos a constantes procesos de persecución judicial por parte de los Estados, quienes hacen caso omiso de las advertencias de organismos internacionales y de los acuerdos que se han comprometido a cumplir. La Corte Interamericana (CIDH), el Relator Especial para los Asuntos Indígenas de la ONU, James Anaya, y el Relator Especial sobre la promoción y la protección de los derechos humanos y libertades fundamentales en la lucha contra el terrorismo, Ben Emmerson, entre otros, han reafirmado de manera tajante la necesidad de terminar con los mecanismos de opresión y penalización arbitraria que han puesto en marcha los estados, para proteger los intereses de los capitales privados.
Por su lado, los medios de comunicación, de manera generalizada, han sido cómplices de esta masacre a través de la omisión, la desvalorización, y la representación prejuiciosa o estereotipada del movimiento indígena y sus luchas. Como comunicadores y comunicadoras indígenas entendemos la importancia que los discursos e imágenes tienen al momento de avanzar hacia una América Latina más justa. Por eso, tenemos la convicción de que cada vez que un canal de televisión o un diario, dedica diez segundos o media plana al asesinato de un hermano o hermana, frente a los dos minutos o dos planas que le dedica a una película de moda, está haciendo una decisión política que no puede ni debe pasar inadvertida.
En este 9 de agosto, Día Internacional de los Pueblos Indígenas, CLACPI se suma a la indignación y tristeza de las distintas organizaciones indígenas y no indígenas, por la muerte del dirigente mapuche, Rodrigo Melinao, y de todos los otros dirigentes, hermanos y hermanas indígenas que han muerto a manos de desconocidos o uniformados, mandatados por los estados coloniales de América Latina, o víctimas del racismo social. Hacemos un llamado también a los medios indígenas y no indígenas a no colaborar con el montaje mediático y la omisión, y a hacerse cargo del poder que como comunicadores y comunicadoras tienen para posicionar los temas y crear conciencia respecto a este panorama, que sigue manchando de sangre las páginas de la historia latinoamericana, con la constante traición a nuestras raíces.

Carabineros reprime traslado de cuerpo de Mapuche asesinado (videos)

El traslado del cuerpo de Rodrigo Melinao a la comunidad Rayen Mapu, fue fuertemente reprimido por Carabineros de Chile, quienes hicieron uso de carros lanza agua y llegaron hasta la misma comunidad lanzando gran cantidad de gases lacrimógenos.
A continuación compartimos una recopilación de videos:

Declaración werken Hugo Melinao salida IML de Angol

Por rodosusaher

FFEE reprimen cortejo de Rodrigo Melinao en Angol



Por rodosusaher

Carabineros lanza lacrimógenas a cortejo de Familia Melinao




Por rodosusaher

Llegada a comunidad Rayen Mapu


Por rodosusaher
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Foto de Jorge Huenchullan

Concierto del registro de la Escuelita Zapatista

CIDECI-UNITIERRA, CHIAPAS
11 DE AGOSTO, 9:00 AM y hasta las 9 PM
Transmisión en Vivo por http://seminarioscideci.org y http://komanilel.org

Con las participaciones de:
Olmeca
Voces Clandestinas
Mastuerzo y los Jijos del Maiz
Moyeney
Lengualerta
Danzariega
Chava y sus Rolas
Nayeli Nezme
Daniel Reyes
Luna Negra
Rabia
Mc Lokoter
Nicolas Falcoff y la insurgencia del caracol
Mexican Sound System
Poesía en Resistencia
Kalashnikov
To cuic Libre
SS Machine
ResistenciaMexico
Itzamna

Cideci-Unitierra Chiapas Camino Viejo a San Juan Chamula s/n Colonia Nueva Maravilla, San Cristóbal de las Casas, Chiapas
¡VIVAN LAS JUNTAS DE BUEN GOBIERNO!
¡VIVAN LAS ESCUELITAS ZAPATISTAS!
¡VIVA EL EZLN!

8 ago 2013

Comunidades Mapuche: “Exigimos la desmilitarización inmediata de nuestro territorio”

A la opinión pública nacional e internacional, a nuestro pueblo nación mapuche,  nosotros las Comunidades en resistencia de Malleco, declaramos lo siguiente:
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Kiñe: Frente al alevoso asesinato de nuestro peñi Rodrigo Melinao Lican por fuerzas de seguridad del estado, exigimos que el gobierno reconozca su responsabilidad en la muerte de este joven padre de familia de la Comunidad Rayen Mapu, el cual deja tras su partida a tres hijos pequeños y uno por nacer en la indefensión.
Epu: Este cobarde asesinato no es sino la consecuencia de la militarización de nuestro territorio, la cual hemos venido denunciando y no hemos sido escuchados. El propio relator especial de las Naciones Unidas, en reciente visita a Chile y al Wallmapu, señaló que los niveles de represión que sufren las comunidades es insostenible y que por ello se justifican las acciones que llevemos adelante en pos de la protección de nuestros niños, mujeres y ancianos.
Küla: Por todo lo anterior es que  damos un ultimátum al estado de Chile, representado por el actual gobierno: Exigimos la desmilitarización inmediata de nuestro territorio, el retiro del gran contingente de la policía militarizada que nos tiene viviendo en un estado de sitio y la devolución de nuestro territorio usurpado por forestales y particulares.
Meli: De no recibir adecuada respuesta en el más corto plazo a este ultimátum, las comunidades en resistencia de Malleco nos sentimos obligados a ejercer la autodefensa y por nuestros medios hacer la justicia que el estado nos niega.
¡¡¡Peñi Rodrigo Melinao, tu muerte no será en vano!!!
¡!!!Basta de militarización en el Wallmapu.¡¡¡
¡!!!Libertad a todos los presos políticos mapuche¡¡¡¡
¡!!!Si el estado wingka no hace justicia, nosotros ejerceremos la justicia mapuche.¡¡¡
Comunidades Firmantes:
Temucuicui Tradicional, Temucuicui Autónoma, Rayen Mapu, Wente Winkul Mapu, Cacique José Guiñon, Rankilko, Manuel Pillan, Reken Pillan, Wañako Millao, Domingo Trangol, Coñoemil Epuleo, Lof Llibun Mapu, Mallekoche, Antonio Panitru, Lof Lonko Mahuida, Newen Mapu, Loloko, Juana Millahual, Chekenko Curako, Antonio Panitru bajo.
Wallmapu, 7 de agosto de 2013

El fundo Chiguaihue y las tierras del Lonko Pillan

“Las Razones del Illkun: Memoria, despojo y criminalización” se llama el libro del Historiador Martín Correa y del Trabajador Social Eduardo Mella, que relata en una de sus secciones la historia del territorio en que fue asesinado el joven Mapuche Rodrigo Melinao Lican.
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Imagen: Werken Hugo Melinao de Rayen Mapu, Lof Loloko – Foto de Fernando La Voz
Fuente: Mapuexpress
Son vastas extensiones que fueron usurpadas y ocupadas por españoles, luego por colonos y en las últimas décadas por compañías forestales. Tierras que son parte del territorio ancestral Mapuche y que en forma permanente han sido reclamadas y demandadas para ser devueltas a las comunidades, tal como lo hizo Melinao, su familia y comunidad.
Dejamos para ustedes el capítulo en que este libro se refiere a esta zona:
10.4.- EL FUNDO CHIGUAIHUE Y LAS TIERRAS DEL LONKO PILLAN
En los faldeos del cerro Chiguaihue, en la comuna de Ercilla, hacia mediados del siglo XIX, existía una importante población mapuche, un lof que reconocía como autoridad máxima, como lonko, a Manuel Pillan, y que se extendía entre el río Malleco y el Huequen.
Sin embargo, luego de ser ocupado militarmente el territorio, proceso que se verifica a partir de los finales de la década de 1860, las familias mapuche son perseguidas, el antiguo territorio mapuche es hijuelado y rematado a particulares, quienes dan origen al fundo Chiguaihue. En contraste con ello, a las familias mapuche se les entrega Título de Merced, en los cuales solo les es reconocido en dominio los lugares en que tenían la ruca y los huertos familiares, despojándolo del resto, del gran territorio.
No obstante lo anterior, en la memoria de las familias mapuches el territorio antiguo continúa presente, así como continúa presente como se perdió ese territorio antiguo. Don José Garrido Marileo, comunero de Requen Pillan, la descendencia de Juan Collío, habla con las palabras de su abuelo, José Marileo Huaiquimil, de quien obtuvo la siguiente enseñanza:
“El conocimiento de nosotros es el de los ancianos, y ellos conversaban de que todo este territorio era de los mapuches anteriormente, era del río Malleco al río Huequen, y ahí comenzaron a llegar los colonos, los más macucos estos, ahí acorralaron a las comunidades, y donde los dejaron en un solo lugar le pusieron reducción, porque ahora son comunidades, anteriormente eran reducciones, Reducción Lemun, Reducción Juan Collío, y después al tiempo ya se transformó y le cambiaron nombre, ahora son comunidades, pero anteriormente todas eran reducciones, porque por no decirle que están reducidos le pusieron reducción, eso era el territorio mapuche acá, porque nosotros estábamos acorralados”. (93)
De la ocupación antigua y sostenida en el tiempo existen múltiples antecedentes, documentales, orales, incluso arqueológicos, y testimonio de ello es que “se ha encontrado harto resto de alfarería, cosas de donde hacían loza los antiguos, piedras también, boleadoras, ahí en la colinda de la fosa que hay con la Forestal Mininco y Arauco, que es ahora, que antiguamente era de particulares, en toda esa parte que está dentro del fuerte Chiguaihue hacia acá, del río Malleco hacia acá. Ahí quedan huellas de la primera expedición que hizo el ejército, hay un puente colgante ahí, unas fosas, en que se nota que ellos ahí hicieron su expedición, son lugares como para protegerse. Y si en todos estos campos no se notan muchas cosas es porque en todo este tiempo han estado en manos de los fundos, pero ahora que se está retomando se puede juntar la gente como para ir a ver esos terrenos, pero anteriormente no había mucha posibilidad de entrar, había mucha restricción para entrar.” (94)
Recordemos que esta zona, la zona de Chiguaihue, ocupaba un lugar de privilegio en las acciones militares del Ejército de la Araucanía, lo que se rescata de las mismas memorias del Ministerio de Guerra, del relato de los jefes militares, no sólo como un lugar estratégico de ocupación, sino como paso fundamental de las tropas hacia el territorio arribano, hacia la precordillera, hacia los caminos de Kilapán. Del mismo modo, desde la altura del Chiguaihue se dominaba todo el área de ocupación una vez que el Estado chileno decide adelantar la línea de fuertes y la ocupación militar del Bio Bio al Malleco, adentrarse definitivamente en el territorio mapuche.
La importancia militar del cerro Chiguaihue, sin embargo, no fue descubierta por el ejército chileno, formaba parte de la estrategia del pueblo mapuche desde antaño. José Millanao describe la importancia estratégica del cerro Chiguaihue, y señala que “…los lonkos, los que defendieron el territorio mapuche, se coordinaban con los siguientes cerros: Lonkotraro, al Este, el Currimahuida y Truwilmahuida, que eran los más resaltantes, y en los que se comunicaban con los que venían de Lumaco; los españoles cruzaban el río Malleco, la ribera del río Malleco, y llegaban al río Huequen, donde está el Vado Lirkay, donde hubieron grandes combates entre mapuches y españoles. Está entonces el Collico, Lonkotraro, el Currimahuida y Truwilmahuida… esos y el Cerro Chiguaihue eran los cerros importantes. Esos son los cerros resaltantes que tenía el `pueblo mapuche para comunicarse entre ellos y así defender el territorio. Se comunicaban a través del kull kull, y a través de cualquier medio, habían diferentes estrategias, las medidas de seguridad las planteaban los lonkos.” (95)
Sin embargo, para los mapuche además de la importancia militar y la de constituir refugio ante la invasión militar, el cerro Chiguaihue tenía, y tiene, una importancia fundamental, que va más allá, ya que es considerado “un cerro sagrado de los mapuches, ahí hacían sus rogativas, después con el winka no se podía entrar al cerro pero siempre se inclinaban hacia el cerro para hacer sus rogativas. Yo siempre veía que el finado de mi abuelo cuando hacía sus rogativas, porque los mapuches lo hacen así en forma individual de repente, se inclinaba hacia el cerro, eso yo lo vi”, cuenta don José Garrido Marileo.
chiguaihueNo sólo eso, sino que además, “Esa parte del cerro Chiguaihue es importante por su naturaleza y más por el agua, es la que da la vida a la comunidad, a todos, esa es la importancia del cerro Chiguaihue, la naturaleza, la fuerza que tienen los cerros, por las aguas, los árboles, todo eso que nace ahí, las plantas medicinales, las plantas naturales que nacen ahí, todo eso es muy importante, por eso que siempre se luchó por recuperar todo eso. En esa parte, desde un principio, empezaron la lucha los abuelos de nosotros por la tierra usurpada, especialmente en la parte Chiguaihue, ya que la parte del cerro Chiguaihue es la parte principal de toda la naturaleza de nuestras comunidades, las fuentes de agua nacen del cerro.” (96)
Todo ello fue sustraído del dominio mapuche y es adjudicado a particulares en la década de 1870. A ello se agrega el que si hasta entonces las familias mapuche participaban de un lof, la organización tradicional, a partir del proceso de radicación son divididas y separadas, dejan de colindar entre sí, y se les otorga un título de merced a nombre de un representante o requirente que no necesariamente coincidía con la máxima autoridad del área, en este caso el Lonko Manuel Pillan.
Francisco Levipan, de la comunidad de Loncomahuida, relata al respecto que “Manuel Pillan es el antiguo Lonko de acá. Nosotros lo que hemos recopilado del poco de historia que tenemos el era como un gran Lonko de todas las comunidades que están aquí, Ignacio Lemun, Juan Collío, y él era el jefe máximo de todas las comunidades, y dentro de eso han nacido varias comunidades” (97), lo que es reafirmado por Rodrigo Curipan, comunero de Chequenco, quien recuerda que de sus antiguos escuchó que “el Lonko Pillan no era de nombre Pillan sino que se llamaba Lonkopillan, era el Lonko de estas tierras ancestrales, y entonces después producto de la ocupación militar y la resistencia es que empezaron a quedar mucho más reducidas las familias, y la situación de la reducción de las tierras fue que finalmente nos involucró en un terreno mucho más chico, que era específicamente del Lonkopillan, pero las tierras eran mucho más amplia. Esto me lo contó don Rosario Mendoza Marín, y a él se lo contó su abuelo”. (98)
A Manuel Pillan, antigua e importante autoridad, no le es adjudicado Título de Merced, quizás por la misma razón de ser una autoridad respetada por el pueblo mapuche y por la amplitud de su jurisdicción, y claramente personajes de dicha estatura no entraban en los planes de una colonización a la fuerza y desconocedora de los derechos indígenas. Lo anterior adquiere niveles grotescos si vamos más allá de los testimonios de los descendientes actuales de aquellos mapuches, yendo incluso a los documentos oficiales, tan oficiales como la Carta General de Colonización, carta en la que en la Hijuela Nº 364 aparece nombrado Manuel Pillan, y no obstante ello no le entregaron Título de Merced.
Recordemos lo que señalaba al respecto Juan Pichun, werken de Temulemu,“aquellos que luchaban por mantener el territorio amplio son los que no figuran en los Títulos de Merced. Los que aparecen reivindicados en los títulos de merced son específicamente los lonkos que se vendieron o se rindieron ante el winka”.
Yendo incluso más allá, Lorenzo Curipan señala la intencionalidad que había detrás, y relata que “Según contaba el finado de mi padre, antes de nuestra generación estaba Manuel Pillan, cuando llegaron los colonos, él era el que mandaba en esta parte, después ya llegaron Collio, Juan Coli, Requen Lemun, hicieron como división de las familias, … el mismo Estado los reducía, para entregarle tierra de a poquititos, engañarlos, como lo están haciendo ahora.” (99)
En definitiva, en la antigua jurisdicción de Manuel Pillan comienzan a convivir, a partir del proceso de reducción territorial, dos realidades: las familias mapuches en títulos de merced, reducidas, sin posibilidad de acceso a los recursos que les permitían la supervivencia material y cultural, los bosques, las aguas; y los colonos, quienes se adjudicaron en remate fiscal las tierras que se sustrajeron a las familias mapuche, dando al fundo Chiguaihue, un fundo emblemático en la historia mapuche de Malleco.
¿Como se origina el fundo Chiguaihue?
Según José Eugenio Curipan, comunero de Ranquilco, “Decían que anteriormente se llegaba hasta el río Malleco por el Norte, pero empezó a llegar gente cuando llegó Collipulli, no ve que lo hicieron aquí en la Villa Chiguaihue, esa es la primera puebla que hicieron, después querían hacer el camino de rieles, no lo hallaron bueno y lo cambiaron, lo querían hacer por acá adentro, iba a salir la línea de este lado, y después como esa parte no la encontraron buena, no era firme la tierra para hacer el puente, esa parte de la Villa Chiguaihue, lo trasladaron p’allá, a lo que es el pueblo grande de ahora, Collipulli, que sale nombrado. Y desde ahí empezaron a arrinconar todo para acá, cuando llego también ese caballero McKay, ahí fue cuando a nosotros nos empezaron a arrinconar, ahí nos dejaron encerrados a nosotros acá.” (100)
Efectivamente, entre los primeros propietarios de las hijuelas que luego darán forma al fundo Chiguaihue es Juan Mackay, quien adquirió las tierras citadas en remate fiscal en el año 1897, y al decir de Lorenzo Curipan, “a mi me contaban que Mc Kay mandaba de Lolenco hasta Pidima, eso contaban los antiguos. De ahí le vendieron a Anguita, así se fueron haciendo dueños ellos después.” (101)
Así como a Mackay, también se adjudicaron hijuelas mapuches a otros particulares, específicamente la Hijuela Nº376, de la comunidad Los Loloco, a Anfión Muñoz, quien como Ministro de Obras Públicas asignó grandes extensiones de terreno a colonos en Victoria y Curacautín, accionar que a su vez le fue premiado por el Gobierno chileno con miles de hectáreas vírgenes, lo que le permitió, entre otras cosas, donar toda la madera de pellines, mañíos y araucarias para entablar las calles de Victoria, una vez fundada esta ciudad.
Es decir, bajo un manto de legalidad se formó la propiedad particular no mapuche en Chiguaihue: se parceló el territorio, se remataron las hijuelas, se adjudicaron las hijuelas, se inscribieron ante el Conservador de Bienes Raíces, y luego, sumando el conjunto de ellas, se dio forma al fundo Chiguaihue. Un clásico en cuanto a la forma de constituir la gran propiedad latifundaria en el territorio mapuche.
En la práctica, el Estado chileno entrega en las antiguas tierras del gran Lonko Manuel Pillan los siguientes Títulos de Merced:
Los comuneros de José MIllacheo Levio, “Chequenco”, 154 personas en ese entonces, fueron radicados por Título de Merced Nº 1.611, fechado el 30 de diciembre de 1908, en la hijuela Nº381 de 338 hectáreas de terreno (102); la comunidad de Juan Collio, “Requen Pillan”, fue radicada por Título de Merced Nº663, de 18 de diciembre de 1898, en la hijuela Nº364 de 375 hectáreas de terreno (103); y finalmente, la comunidad de “Loncomahuida”, en la persona de Antonio Panitrur y a favor de 92 personas, fue radicada en virtud del Título de Merced Nº 1.137 de 29 de octubre de 1906, adjudicándoseles la hijuela Nº352, de 500 hectáreas de terreno. Esta última llama especialmente la atención ya que además de que la superficie del cacique Panitrur habría sido mayor según señalan los comuneros de Loncomahuida, “se extendían hacia el norte, no alcanzábamos a llegar al río Malleco, pero se quedaba como a un kilómetro y medio” (104), es una situación contradictoria hasta en términos lingüísticos, ya que en Mapudungun, en la lengua de la tierra, ‘Loncomahuida’ significa la ‘cabeza de la montaña’, haciendo referencia a la altura del cerro Chiguaihue, que es precisamente donde se insertaron los fundos particulares, precisamente aquello que se sustrajo del dominio mapuche.
Situación especial también es la de la comunidad de Los Loloco, ya que sus familias no fueron radicadas por Título de Merced, y no obstante ello, hasta la actualidad son propietarios de la hijuela Nº376, de 715 hectáreas,la que expropiada en 1961 al fundo Chiguague, y dividida en 1984 en 37 hijuelas. Si bien la hijuela Nº376 formaba parte del fundo Chiguaihue existen antiguos y específicos antecedentes de ocupación en el área, siendo uno de ellos el que en la Carta General de Colonización de Bologna de 1917 se denomina explícitamente a la hijuela Nº376 como ‘Los Loloco’.
Al respecto el dirigente Juan Millacheo Levinao relata que ”a nosotros esas tierras las entregaron en 1961, estuvo usurpado y entonces yo tuve que reclamar esas tierras… Esas usurpaciones son de cuando los particulares empezaron a arrendar los terrenos por 90 años, ahí empezó la toma de terrenos indígenas, pero nosotros sabemos perfectamente que esas tierras son indígenas y las hemos ocupado. En el tiempo anterior José Millacheo Levio, mi abuelo, estaba a cargo de todas esas tierras.” (105)
A ello se enfrentó, y se enfrenta hasta nuestros días, la legitimidad de origen del fundo Chiguaihue. Las familias mapuche señalan que previo a la radicación ocupaban la totalidad del espacio territorial donde se asentó dicho predio, no sólo donde se encontraban las rukas, los huertos familiares, es decir, lo cercado, sino también los bosques, las aguas, los cerros, todo lo que en conjunto conformaba al hábitat mapuche, aquello que se sustrajo de su dominio. También señalan las familias mapuche del sector que nunca se desprendieron de dichos espacios, que el Estado chileno, en un acto unilateral revestido de legalidad lo declaró ‘sin ocupación’ y lo remató a los particulares que luego dieron forma al fundo Chiguaihue, pero que los mapuches nunca enajenaron sus derechos, y por el contrario, dichos derechos se han mantenido como la base de sus demandas territoriales.
No es sino por eso que desde un principio las familias mapuche del sector, conocidas por la lucha que dieron al Ejército de Ocupación de la Araucanía, se opondrán a la presencia de particulares a quien nunca les vendieron sus derechos territoriales; es también allí donde ya en la década del 30 se producen conflictos por la ocupación material del predio, entre los particulares y los mapuche, muchos de los cuales terminan en pleitos judiciales; es también el fundo Chiguaihue el primer predio tomado por las familias mapuches, incluso antes del proceso de Reforma Agraria (en el año 1961), y luego allí se forma un exitoso asentamiento, el Asentamiento Miguel Cayupan; no es de extrañar, también por lo mismo, que es el primer predio en el que se presentan elementos de ultra derecha y latifundistas armados –a fines de 1969- con el objetivo de recuperar el predio tomado; originario de Chiguaihue es el primer muerto durante la Reforma Agraria, de apellido Collío, asesinado por Ignacio Silva Correa, el dueño del predio; y también en el fundo Chiguaihue es asesinado Alex Lemun Saavedra, en Noviembre de 2002, el primer mapuche muerto de los gobiernos de la Concertación, asesinado por el carabinero Marcos Treuer en defensa de los intereses del entonces y actual propietario del fundo Chiguaihue, la Forestal Mininco.
Todos y cada uno de dichos sucesos ocupan un lugar de privilegio en la memoria histórica de las comunidades mapuche del sector, y son elementos fundamentales a la hora de plantearse las demandas territoriales y a la hora de realizar acciones para hacer efectivas dichas demandas.
Lo grave es que estos hechos no sólo forman parte de la memoria comunitaria mapuche, también lo son de los documentos oficiales, aunque de ello se haga vista gorda. A modo de ejemplo citamos lo que se lee en la Memoria del Protector de Indígenas de Malleco de 1911, Javier L. Arrieta, quien al describir la labor judicial expone que ésta es “Dificultosa por las múltiples incidencias que formulan los detentadores de tierras indígenas, amparados la mayor de las veces por tinterillos inescrupulosos”, agregando que se tramitaban en ese entonces 332 juicios, “todos de grande importancia atendida su cuantía y tendientes a recuperar para los indígenas extensos suelos ocupados indebidamente por particulares.”
Haciendo más oscuro aún el panorama, al definir la labor administrativa describe que muchos problemas pudieran subsanarse por vía administrativa, pero que eso no ocurre “porque las autoridades administrativas o judiciales de menos cuantía no tienen buena voluntad y no cumplen generalmente con su deber. De el Juez de Purén no se ha podido obtener justicia a causa de éste tener con los indígenas negocios de siembra a medias y ocupar indebidamente terrenos de propiedad indígena”, concluye en sus Memorias.
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Citas de esta sección
92 Memoria del Protector de Indígenas de Malleco, 1911, Javier L. Arrieta.
93 Chiguaigue, Ercilla, 1 de Septiembre de 2007.
94 Chiguaigue, Ercilla, 1 de Septiembre de 2007.
95 José Osvaldo Millanao Coñomil, 7 de Julio de 2007.
96 José Garrido Marileo, Chiguaigue, Ercilla, 1 de Septiembre de 2007
97 Fancisco Levipan, Chiguaigue, Ercilla, 1 de Septiembre de 2007
98 Rodrigo Curipan, Chiguaigue, Ercilla, 1 de Septiembre de 2007.
99 Lorenzo Curipan, Chiguaigue, Ercilla, 1 de Septiembre de 2007
100 José Eugenio Curipan, Chiguaigue, Ercilla, 1 de Septiembre de 2007
101 Lorenzo Curipan, Chiguaigue, Ercilla, 1 de Septiembre de 2007
102 Título de Merced Nº1611, “José Millacheo Levio”, inscrito en el Tomo IV del Registro Conservador de la Propiedad Indígena, en la página 333.
103 Título de Merced “Juan Collio”, de 1898, anotado en la pág.228, Tomo II, bajo el Nº650 del Registro Conservador.
104 Reunión “Catastro de conflictos y demandas de tierras mapuches”, Ercilla, 23 de septiembre de 1993.
105 Reunión “Catastro de conflictos y demandas de tierras mapuches”, Ercilla, 23 de septiembre de 1993.

Votan IV. Día Menos 7.

En el que se devela algo de lo que en otr@s admira el corazón zapatista, se avisa que hay exent@s y se imparten consejos ociosos que nadie habrá de seguir.
Agosto del 2013.
Bien, ya falta poco.  Me refiero a los días que faltan para iniciar la escuelita, no a lo que tenemos y queremos decir.
Si usted busca por ahí alguna escuela que le asigne un maestro, una maestra, a cada estudiante individual, las 24 horas del día, que sea gratuita y laica, y que le proporcione los alimentos y el hospedaje mientras aprende-enseña, pues le deseamos buena suerte.
Como ya saben, la escolaridad de quienes asisten va desde el maternal hasta el doctorado en el extranjero (y por “extranjero” no nos referimos a otros países distintos al nuestro, sino al ser ajenos, extraños, así que muchas instituciones educativas en nuestro país son extranjeras).  Y los calendarios se alargan desde los meses de vida hasta arriba de los 90 años.  Todas y todos serán recibidos en el corazón colectivo que somos, sin importar si viene a comunidad, o le toca en CIDECI, o en otra geografía por la videoconferencia, o recibiendo los materiales de apoyo, o aguardando su tiempo.
Tal vez usted alcance a darse cuenta del esfuerzo organizativo que esto de la escuelita representa para los pueblos zapatistas.
Pero no se pregunte usted por qué y cómo un grupo de comunidades indígenas decide hospedar, alimentar, convivir y compartir sus conocimientos con un grupo de extraños, de diferentes, de otr@s.  O cómo es que el objeto de la limosna, la lástima, la pena y esos otros nombres tras lo que se oculta el racismo, la discriminación y el desprecio, es decir, los indígenas zapatistas, cometen la osadía de declarar que tienen algo que enseñar y para eso erigen, como antes un barco absurdo en plena selva, una escuelita tan grande que abarca el mundo entero.
O sí, pero también pregúntese cómo es posible que personas de los 5 continentes, de la más variada nacionalidad (ese truco barato de banderas, fronteras y pasaportes), de grandes o pequeños conocimientos, decide que sí tiene algo que aprender de personas que están catalogadas en los grandes libros y en los discursos gubernamentales como “ignorantes”, “retrasadas”, “marginadas”, “pobres”, “analfabetas”, y los etcéteras que puede encontrar usted en los “estudios” del INEGI, en los manuales de antropología, y en las palabras y gestos de asco de quienes dicen gobernar el mundo.
¿Por qué gente de renombre o sin nombre, toma de su tiempo y lo emplea en escuchar, y en la mayoría de los casos también en viajar, para aprender de los pueblos zapatistas?
Porque lo que es a nosotras, a nosotros los zapatistas, no nos maravilla nuestro continuo y persistente sube y baja en la lucha por la vida, es decir, por la libertad.  Lo que realmente nos sorprende es que existan personas como usted que, pudiendo elegir destinos más amables, cómodos y confortantes, deciden poner su corazón en las rebeldes montañas del sureste mexicano para así, con nosotr@s, iluminar con un relámpago, un agosto en el último rincón, en el más pequeño.
¿Por qué?  ¿Será porque acaso intuyen, saben, conocen, que la luz no viene de arriba, sino que nace y se crece desde abajo?  ¿Que no es producto de un líder, jefe, caudillo, sabio, sino del común de la gente?  ¿Será que en sus cuentas lo grande empieza pequeño y lo que sacude al mundo cada tanto, inicia con apenas un murmullo, quedo, bajo, casi imperceptible?  O tal vez imaginan cómo es el estruendo de un mundo cuando se desmorona.  Tal vez saben que los mundos nuevos se nacen con los más pequeños.
En fin, que lo que en verdad debe de sorprender, es usted acá y con nosotr@s, de este lado, pues.  Y creo que es claro que no me refiero ni al calendario ni a la geografía.
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L@S EXENT@S
Nosotras las zapatistas, los zapatistas, hemos tenido la fortuna de contar con el oído, la palabra y la mano compañera de hombres y mujeres a quienes vemos hacia arriba por su altura moral.  Algun@s de ell@s no han dicho nada directamente sobre nosotr@s, ni a favor ni en contra.  Pero sus palabras sobre el rodar del mundo, lo hacen.
Y hay personas que podrían bien estar en el otro lado, con los de arriba, o con quienes desde distintos lados ven en nosotr@s a un competidor, un estorbo, una molestia, un enemigo, un animal imposible de domar y domesticar.  Allá, de aquel lado, podrían tener honores y cortejos, homenajes y salutaciones.  Para obtenerlos, bastaba tomar distancia de nuestro paso o sumar su silencio al cómplice de otras, de otros.
Algunas de estas personas aceptaron la invitación a la escuelita zapatista por generosidad.  En el alargado camino de su digno andar, siempre mantuvieron los puentes al paso más pequeño, al más olvidado, al nuestro.
¿Hubo otros, otras que también nos apoyaron antes?  Sí, muchos, muchas, y después, en la cresta de la nueva ola en turno, nos demandaron sumisión y sujeción al nuevo ropaje que vestían nuestros perseguidores de siempre, pero ahora de “izquierda”.  Nos exigieron que, postrados, agradeciéramos su apoyo callando frente a las injusticias de siempre, adornadas con falsas palabras.  Como el Mandón, nos exigieron obediencia.  Como al Mandón, les respondimos con rebeldía.
Pero estas otras personas compas, hombres y mujeres de diferentes calendarios y geografías, nunca nos exigieron ni sometimiento ni claudicación.  Y aunque no pocas veces su mirada fue y es crítica con nuestro andar, siempre fue y es compañera.  Ellas, ellos son la prueba de que apoyo no es subordinación (algo que la izquierda mundial todavía no acaba de entender).
A todos ellos, a ellas las invitamos, sí.  Pero no como alumnos.  Según nuestro entender, ellas y ellos entienden bien lo que es la libertad según nosotros, nosotras las zapatistas.  Los invitamos para hacerlos partícipes de esta alegría de ver que nuestro paso, aunque pausado y desconcertante, sigue y va hacia un solo destino, que también es el de ellas y ellos.
Voy a escribir algunos nombres.  No estarán todas, no todos.  Pero al nombrarlos a ellos y a ellas, nombramos a quienes deberían aparecer a nuestro lado y, también, a quienes no están ya porque la muerte se plantó en su camino.  Pero están en nuestra memoria, que es lo único y mejor que tenemos como arma y escudo.  Nos harán falta, por ejemplo: la actividad incansable de la compañera hermana Chapis; la firmeza de la compa Rosa de Querétaro; la mirada-puente de Beverly Brancroft; la risa alegre de Helena, la empecinada lucha de Martha de Los Ríos, la palabra clara de Tomás Segovia; el sabio oído de José Saramago, los sentimientos hermanos de Mario Benedetti, el ingenio de Manuel Vázquez Montalbán, la serena consecuencia de Adolfo Sánchez Vázquez, el profundo conocimiento de Carlos Montemayor, el abrazo fraterno de Andrés Aubry y Angélica Inda, entre much@s otr@s.
Ellas y ellos, y algún@s otr@s, aunque aparecen en la lista de invitad@s como alumn@s, no lo son.  Están, para usar la jerga escolar, exentos.
Será bueno recibirlos y darles un abrazo, aquí o en la geografía desde la que, generosos, nos miran y escuchan.  Lleguen o no lleguen, estarán junto nuestro, como lo que son: nuestras compañeras y compañeros.
Ahora sólo pongo el nombre de poc@s.  Hay más.  A todas ellas y ellos les haremos llegar, junto a nuestro abrazo, admiración y respeto reiterados, la carta de exención que es sólo un símil académico para hacerles saber nuestra gratitud.  Así que aquí están algún@s de quienes están exentos, con honor, del curso “La Libertad según l@s zapatistas”:

.- Nuestras queridas abuelas y madres, las Doñas de Chihuahua y de Sinaloa, en el México de abajo y a la izquierda.
.- Nuestras abuelas y madres de Plaza de Mayo, en la Argentina digna.
.- María Luisa Tomasini, nuestra abuela en Chiapas.
.- Pablo González Casanova.
.- Luis Villoro.
.- Adolfo Gilly.
.- Paulina Fernández C.
.- Óscar Chávez.
.- John Berger.
.- Carlos Aguirre Rojas.
.- Antonio Ramírez Chávez.
.- Domi.
.- Vicente Rojo.
.- Immanuell Wallerstain.
.- Gilberto López y Rivas.
.- Noam Chomsky.
.- María Luisa Capella.
.- Ernesto Cardenal.
.- Neus Espresate Xirau.
.- Marcos Roitman.
.- Arturo Anguiano.
.- Gustavo Esteva Figueroa.
.- Jorge Alonso Sánchez.
.- Hugo Blanco Galdós.
.- Miquel Amorós.
.- Neil Harvey.
.- John Holloway.
.- Malú Huacuja del Toro.
.- Armando Bartra.
.- Michael Hardt.
.- Greg Ruggiero.
.- Raúl Zibechi.
.- Eduardo Galeano.
.- Daniel Viglietti.
.- León Gieco.
.- Sylvia Marcos.
.- Jean Robert.
.- Juan Villoro.
.- Mercedes Olivera.
.- Bárbara Jacobs.
.- Mayor insurgente honorario Félix Serdán.
.- María Jesús de la Fuente Viuda de O’Higgins.
.- Inés Segovia Camelo.
.- Obispo Raúl Vera.
.- Bárbara Zamora.
.- El Mastuerzo.
.- Rocko Pachukote.
.- Francisco Segovia.
.- Zach de la Rocha.
.- Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas.
.- Juan Carlos Mijangos Noh.
.- Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), México.
.- Ignacio Del Valle.
.- Confederación General de Trabajadores, Estado Español.
.- Víctor Flores Olea.
.- Magdalena Gómez.
.- Brigada Callejera “Elisa Martínez”.
.- la banda tuitera.
.- la banda de medios alternativos.
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Consejos ociosos (porque yo sé bien que no me van a hacer caso).
Sobre el ajedrez y las pesadillas.
Si, por ejemplo, a usted le toca su escuelita en la zona del Caracol de La Realidad.  Después de un día ajetreado, con ampollas en manos y pies, pero con ese dolor alegre que sólo da el aprender, usted se sienta en las afueras de la champa.  Saca un cigarrillo y lo enciende mientras ve cómo la luz de la tarde va cediendo a las sombras de la noche. Ve su entorno como si todo se moviera en cámara lenta.  Hay como un silencio de lo cotidiano, lo que ahora le permite apreciar el empecinado aserrar de los grillos, la lucecita juguetona de los cocuyos, el zumzum de los mosquitos.  Entonces usted se decide y saca su tablero portátil de ajedrez.  Está usted acomodando las piezas, cuando se acerca un niño o una niña (usted calcula: entre 8 y 10 años) y se coloca a su lado, en cuclillas.  La niña-niño mira con curiosidad lo que usted hace y le pregunta, con una inocencia fuera de toda sospecha: ¿y qué es eso?  Usted se siente halagado de tener la oportunidad de enseñar algo, sobre todo después de que desde que llegó se la ha pasado recibiendo correcciones de su Votán y de la familia con la que ahora vive.  Así que le da una chupada al cigarrillo y dice: “Ah, es un juego, se llama ajedrez”.  Y aquí viene el momento decisivo.  Usted tiene la tentación de decir lo que no debe decir.  Piensa que, después de todo, es sólo un niño-niña y que será divertido enseñarle ese juego misterioso de inteligencia, táctica y estrategia.  Entonces usted dice las palabras malditas: “¿Quieres que te enseñe cómo se juega?”.  Ya.  Su suerte está echada.  La niña-niño dirá, con inocencia, “bueno, a ver si puedo”.  Después: la pesadilla.  Pasando las primeras explicaciones “éste se llama peón”, “éste alfil”, “éste caballo” y así, el niño-niña, se sentará frente suyo y ya.  Usted se pasará toda la tarde y parte de la noche escuchando que le dicen “jaque mate” una y otra vez.  Ya más tarde, poco antes de que el sueño soñado ocupe el lugar del sueño real, usted murmurará: “Maldito Sup, debí haberle hecho caso”.  Yo, cerca y lejos, encenderé la pipa, le daré otro bajón a mi bolsa de galletas de animalitos y pensaré: “odio decir que se los dije, pero se los dije”.  He escuchado maldecir en decenas de idiomas diferentes, cuando los “maestros” de ajedrez son apaleados por l@s niños de la zona de La Realidad.  Después de todo, por algo a este lugar le dicen “La Realidad”, ¿no?
Sobre el Futbol.
Si, por ejemplo, a usted le toca en la zona del Caracol de La Garrucha.  Misma situación que la anterior.  Ahora es un niño que trae un balón jugueteando en las manos.  Ahora le está diciendo-preguntando-retando a usted con un “¿Y en tu pueblo donde vienes saben jugar futbol?”.  Usted entonces siente que en las venas se le agolpan Pelé y Garrincha, Maradona y Cruyff, Ronaldo y Messi (no en un Table Dance, se entiende), Puskas y Di Stéfano (¿me fui muy lejos en el calendario?), o lo que corresponda en sus geografía y calendario.  Yo le aconsejo que sólo sonría y pregunte por el clima o lo que sea, pero… usted empieza a ver todo rojo y, bueno, siempre ha pensado que el chovinismo deportivo es bien tolerado incluso en la izquierda más radical, así que, sin hacer caso a mi consejo, se ajusta sus botas-botines-tenis-chanclas-dedos, y se pone de pie con un “¿Que si sabemos jugar futbol en mi pueblo donde vengo?, ahora vas a ver.  Vamos”.  Ya de noche, cuando usted esté en la duermevela del buen reposo, hará el recuento de los daños y se dirá que falló el portero, la defensa, la media, la delantera, el árbitro, la cancha empinada, el lodo y la mierda del ganado, que después de todo la goliza recibida no fue tan mala, que quedaron que otro día la revancha.  Pero, con el último bostezo, usted murmurará: “Maldito Sup, debí haberle hecho caso”.  Yo, cerca y lejos, encenderé la pipa y me recostaré mientras pienso: “odio decir que se los dije, pero se los dije”.  He visto equipos multinacionales de auténticos “cracks” del balompié sucumbir en los “campos de futbol” del Caracol de La Garrucha.  En esa zona, hasta las vacas le saben a la magia del rodar de un balón.
El Pozol Agrio.
En cualquier zona que le toque de cualquiera de los 5 caracoles.  “¡Hay fiesta!” escucha que dicen.  Se levanta usted, aunque todo el cuerpo le duele como si se hubiera pasado todo el día tratando de abordar un transporte público, en hora pico y en su geografía.  Se acerca a donde está la bulla.  Entonces escucha que gritan con júbilo “¡pozol agrio!”.  Hágame caso: dé media vuelta y regrese a la champa que le toca.  Si alguien le ofrece, usted discúlpese con un “gracias, ahora estoy muy lleno” y tóquese la panza con satisfecho énfasis.  Pero, doble contra sencillo, tal vez usted se diga a sí mismo “Bueno, vine a compartir, así que también debo compartir la alegría que parece provocar eso que llaman pozol agrio”, y va y pide que le den un vaso-taza.  Cuando pase usted la noche entera sentado en la letrina, tendrá la necesidad de encender un cigarrillo, manque no fume, y a la fugaz luz del mechero, usted pensará: “Maldito Sup, debí haberle hecho caso”.  Yo, no tan cerca y sí lejos, encenderé la pipa y, mientras murmuro “odio decir que se los dije, pero se los dije”, me retiraré más aún, porque, créame, no hay tabaco que cubra ese olor.
La Comida.
Si piensa que algo puede hacerle daño, o sabe que le sienta mal, o le está cayendo mal a su panza, no lo coma.  No se sienta obligad@ a comer lo que no puede.  No lo van a mirar mal, ni será expulsado de la escuelita, ni lo criticarán, ni nada de eso.  En cambio le darán medicina para la panza y le preguntarán qué puede comer que no le siente mal.  Porque bien sabemos nosotros, nosotras, que del alimento, lo que alegra y nutre está en la palabra que lo sazona.  Y sí, puede traer usted lo que guste de comer, siempre y cuando lo comparta.
Y no me refiero a que le dé a cada quien una porción, sino que comparta el cómo se prepara eso, cómo se come, cuál es su historia.  Y no, compartir el dolor de estómago no es parte de la vida comunitaria.
El Recreo.
Sí, puede traer un balón, una guitarra, una obra de teatro, una película, una historia que contar.  Sólo recuerde: todo en el colectivo.  No, no el colectivo del o con el que viene, sino su colectivo acá: su familia y su Votán.  Si escucha que alguien dice “qué alegre está esa tonelada”, no piense que se refiere al peso del tercio de leña o del bidón de agua.  Es sólo una de esas extrañas traducciones que acá abundan: por “tonelada” se refieren a “tonada”.  De nada.
Las consignas.
Abandone usted toda esperanza de rima”, debería leerse al entrar a una comunidad zapatista.  Si cerca suyo alguien está ensayando una “consigna” para la fiesta de bienvenida o de fin de curso, y usted escucha que dice “no que no, sí que sí, somos un chingo y venceremos”.  No se le ocurra decir que no va así o que no rima, porque entonces será acribillado con “¿por qué?, ¿acaso no somos un chingo?, ¿acaso no venceremos?”  Y al final un “pero me entendiste, ¿no?
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Vale.  Y no olvide empacar tres cosas básicas: algo para el frío, algo para la lluvia y algo en que atesorar la memoria.
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
SupMarcos.
México, Agosto del 2013.

Luis Melinao: “Hay una persecución que llega hasta la muerte de los Mapuche”

Luis Melinao acusa discriminación y hostigamiento policial. También lamenta la indiferencia ante la muerte de un mapuche, aunque advierte: “Muere un peñi, pero diez hermanos más se van a levantar para seguir reivindicando la libertad”.
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Foto (archivo) de Felipe Durán
Por Nicolás Sepúlveda – El Dínamo
La medianoche de este martes 6 de agosto comuneros mapuche encontraron el cuerpo sin vida de Rodrigo Melinao, miembro de la comunidad Rayen Mapu que se encontraba clandestino luego que la justicia lo condenara a más de cinco años de cárcel por el delito de incendio forestal.
El cadáver – que mostraba dos tiros de bala en la zona toráxica- estaba a solo metros de los fundos que son reivindicados como propios por las comunidades de la zona, y que están bajo custodia policial. Eso da motivos a los comuneros para las sospechas.
Con 26 años, Rodrigo estaba refugiado al interior de su comunidad desde el 26 de julio, cuando fue condenado por el Tribunal Oral en lo Penal de Angol por los hechos del 28 de octubre del 2011, cuando un grupo de comuneros quemó un predio inscrito a nombre de la Forestal Bosques Cautín, y dañó dos buses y un camión aljibe, también pertenecientes a la firma.
En conversación con El Dínamo, su primo, , dice que durante este tiempo Rodrigo se había dedicado a trabajar la tierra para poder mantener a su familia. En esta entrevista, el también werkén de la Comunidad Wente Winkul Mapu, da cuenta de la frustración que recorre las comunidades mapuche: “Si hubiera sido una persona no mapuche, todos saldrían hablando”. Además, asegura que para su lucha, la muerte no es un obstáculo: “Muere un peñi, pero diez hermanos más se van a levantar para seguir reivindicando la libertad”.
“Aquí queda demostrado que hay una persecución que llega hasta la muerte de los mapuche por parte de Carabineros, ellos son los responsables de la muerte del peñi”, asegura Melinao.
- El cuerpo lo encontraron los mismos comuneros, ¿A qué hora sucedió esto?
Lo encontraron unos vecinos y ellos avisaron a los hermanos del compañero. Ellos pillaron el cuerpo en campo libre, botado, muerto… esto pasó a las 12 de la noche, como a 50 metros del camino donde por las noches transita Carabineros… este territorio está absolutamente militarizado.
- ¿Eso fue cerca de la comunidad?
En la comunidad, en Chiguaihue, en terrenos donde la comunidad Rayen Mapu, igual que la nuestra, está reivindicando esos territorios.
- ¿Con quiénes están en conflicto las comunidades?
Estamos reivindicando fundos particulares de colonos que se instalaron acá después de la Reforma Agraria, y también los terrenos que ocuparon las empresas forestales. Con ellos tenemos conflictos, pero éste no viene de parte de nosotros, lo que reclamamos es lo que alguna vez nos perteneció y que nos fue arrebatado mediante engaño, no hay que desconocer la historia.
Hay varios latifundistas que aquí vinieron a usurpar las tierras: Juan de Dios Fuentes, Forestal Bosques Arauco, Bosques Cautín, Forestal Míninco… todos usurpadores de las tierras mapuche.
- El ministro del Interior, Andrés Chadwick, resaltó que Luis estaba prófugo de la Justicia…
Aquí tiene que esclarecerse lo que pasó lo antes posible. Aquí cuando muere un mapuche hacen oídos sordos, nadie rechaza esas muertes. Carabineros tiene que pronunciarse y reconocer que mató al hermano.
- ¿Ustedes descartan que los responsables sean otros grupos armados?
Nosotros apuntamos nuestras sospechas hacia Carabineros, pero también pueden haber sido otros grupos subversivos de parceleros o latifundistas. Aquí tiene que esclarecerse lo que pasó, las instituciones que están investigando tienen que dar las respuestas.
- Me imagino que los conflictos con carabineros son constantes en la zona…
Nosotros transitamos poco de noche, porque nos da temor. Desde que hace un año se instaló la base, prácticamente militar, de Carabineros en Pidima. En las noches andan armados, andan 15 o 20 carabineros del GOPE transitando por las comunidades y con una actitud muy desafiante. Por eso nosotros evitamos salir en las noches. Solamente ellos andan en las noches. Al hermano lo pillaron caminando, en las cercanías de donde están los colonos custodiados por carabineros, en ese sector es más frecuente el tránsito policial. … Nosotros vivimos a cinco kilómetros de la base del GOPE.
- ¿Hace cuánto tiempo que Rodrigo estaba prófugo de la Justicia?
Él hermano fue condenado a cinco años por incendio y por daños como a 540 días. El proceso de él lo estaba viendo la Corte Suprema. Desde hace un mes atrás que él andaba clandestino.
- ¿Ustedes habían tenido contacto con él?
Si. Estaba bien, estaba refugiado al interior de la comunidad, estaba trabajando. El tenía una familia que había que mantener. Estaba bien de salud además. A él lo asesinaron, nosotros estuvimos ahí y vimos el impacto que le dejó la bala en la parte toráxica. El Fiscal que estuvo cuando levantaron el cuerpo dijo que era un impacto de bala.
- Cuando los familiares encontraron el cuerpo no lo entregaron de inmediato a la justicia, ¿por qué?
Claro, nosotros exigimos que la entrega del cuerpo fuera a través del capellán de Ercilla para que las cosas se hicieran con transparencia, para que no hubiera ninguna intervención extraña.
- ¿Qué le dirías al Gobierno?
Hemos declarado que hay discriminación hacia el pueblo mapuche, y aquí queda demostrado. Si hubiera sido una persona no mapuche, o una muerte así hubiera ocurrido en el barrio alto, o el muerto fuera un carabinero, todos saldrían hablando… aquí el gobierno ha mantenido silencio y eso parte por una discriminación, pero eso no nos va a parar, nosotros vamos a seguir adelantes, estamos firmes. Vamos a seguir reivindicando el territorio, aunque tengamos que enfrentarnos con la muerte, con la cárcel o con la clandestinidad… esas son consecuencias, son un detalle más de este movimiento. No vamos a bajar la guardia. Muere un peñi, pero diez hermanos más se van a levantar para seguir reivindicando la libertad.
- Rodrigo tenía 26 años, era bastante joven…
Todos los hermanos muertos en manos de carabineros han sido siempre gente muy joven, aquí se está atacando a la gente joven.

Chiguaihue: La tierra de sangre que vio morir a Rodrigo Melinao y a Jaime Mendoza Collío

Rodrigo Melinao tenía 26 años, dos hijos y una esposa con cuatro meses de embarazo. Su cuerpo fue encontrado en una zona aislada de Chiguaihue con dos impactos de bala. “Mi hermano fue perseguido hasta que finalmente lograron encontrarlo”, sentencia su hermano.
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Imagen: Comunidad Rayen Mapu – Foto de Fernando La Voz
Por Carolina Rojas N. – El Dínamo
“Apenas, puedo hablar lamgen, este es un momento de mucho dolor, mi madre está destrozada, Rodrigo dejó dos hijos y uno en camino, su señora está embarazada de cuatro meses”, dice al teléfono y entre sollozos, Hugo Melinao, hermano del comunero mapuche asesinado.
Confiesa que su madre Francisca Licán, fue la más afectada con la noticia y hoy en la mañana retirarán el cuerpo de Rodrigo, apenas y con fuerzas de flaqueza, porque recién están asimilando la pérdida. Su hermano parecía estar protegido dentro de la comunidad, pero Hugo dice que tras los allanamientos de hace algunas semanas, de algún modo, la familia sabía que todo terminaría mal.
Ayer en la noche, los Melinao estaban reunidos terminando de hacer los últimos trámites para irse a su hogar de vuelta a la comunidad Rayen Mapu en Ercilla. Su primera preocupación fue cuáles serían los pasos a seguir ante la justicia. “Mañana pondremos una querella contra todos los que resulten responsables de la muerte de mi hermano, no tengo confianza en que la Fiscalía de Collipulli resuelva el caso, son parte del sistema que tiene como tiene al pueblo mapuche, lo único que pido e justicia para Rodrigo”, reclama.
Pese a toda esta pesadilla, Hugo recuerda a su hermano como un kona (valiente) con quien luchó contra la presencia de las forestales y que siempre lo apoyó en la constante pelea de la comunidad. Ahora, después de su muerte, prefiere atesorar esa imagen: la de un guerrero. “Me decía seré tu brazo derecho para pelear contra la burocracia, aunque paguemos muchas veces con encarcelamiento y persecución, mientras lo ricos se siguen llenando lo bolsillos de plata (…) Mi hermano fue perseguido hasta que finalmente lograron encontrarlo, por todo esto, apunto cien por ciento al gobierno regional como el culpable, buscaron todas la fórmulas para terminar con su vida”, confiesa.
La misma sensación tuvo Luis Melinao, werkén de la comunidad Wente Winkul Mapu y primo de Rodrigo, comenta que todos quedaron consternados en la mañana de ayer, el cuerpo fue encontrado en la orilla de un aislado camino como a las seis de la mañana. Había sido asesinado con dos impactos de bala en el tórax, muy cerca del corazón. Nadie podía creer el desenlace de la persecución que duró semanas. “Estaba prófugo, había recibido una condena de cinco años y un día, sabíamos que en algún momento esto iba a pasar, hubo amenazas directas de algunos carabineros, lo buscaban y la militarización acá es evidente, esta es una zona rural en la que estamos acostumbrado a convivir con la policía”, comenta.
 Además, el comunero explica que Rodrigo murió entre las doce de la noche y una de la mañana, y que a esa hora sólo transita Carabineros por el lugar, una zona cercana a donde también fue asesinado el comunero Alex Lemún. “Es la militarización del lugar, ese es el gran problema de esta zona y la razón de tantas muertes”, remata el werkén.
 La Rayén Mapu
La comunidad está compuesta por alrededor de 30 familias que viven de la siembra y cosecha del trigo y la crianza de algunos animales. La mayoría de los hombres viaja a otras regiones del país para trabajar de temporeros en actividades esporádicas, los oficios para ellos escasean. “Muchos de lo peñis se niegan a trabajar en las forestales de acá, entonces la única forma de obtener recursos para poder mantener a sus familias es trabajar como temporeros”, dice el defensor público Nelson Miranda.
Allí también, según Luis Melinao, el pequeño Rodrigo creció trabajando la tierra, una actividad que alternaba con sus clases en la escuela de Chequenco y luego en Collipulli. “Le llevaba por ocho años, lo conozco desde niño y luego adulto trabajando la tierra junto a su familia y su mujer”, recuerda.
Algo que el defensor Nelson Miranda avala, pues conoce muy bien a las familias de Rayen Mapu y dice que los comuneros han trabajado por años en la  recuperación de tierras, una comunidad muy unida y, que en el caso de Rodrigo, ya habían dado a conocer un comunicado donde se aclaraba no lo iban a entregar.
Rodrigo Melinao fue condenado con cárcel por los hechos que habrían ocurrido el 28 de octubre del 2011, cuando supuestamente un grupo de comuneros quemó un predio inscrito a nombre de la Forestal Bosques Cautín, y dañó dos buses y un camión aljibe. Era el comienzo del  fin. El 25 de julio ocurrió el allanamiento donde habrían llegado hasta el lugar más de cien efectivos de Carabineros: siete zorrillos y 15 camionetas policiales, hecho que terminó con una vigilia de guardia de los comuneros y un recurso de protección interpuesto por el abogado Lorenzo Morales.
El defensor Nelson Miranda comenta que el conflicto en esta comunidad, se agudizó cuando el Estado se negó a comprar los predios de los parceleros que ya se habían ido de la zona hace muchos años. ”Son tierras abandonadas, pero con un control policial grotesco, imposible de imaginar…”, agrega.
Dice que este seis de agosto, fue un día gris, más aún cuando le tocó presenciar el levantamiento del cuerpo que realizó el fiscal Ricardo Tripe. Describe el lugar donde Rodrigo fue encontrado y explica que es una parcela pequeña donde no transitan las personas de la comunidad, sino más bien es un camino pequeño que utiliza la policía como un atajo para los allanamientos, entonces ya alberga sus primeras sospechas. “Es el camino de Chiguaihue y Los sauces, un kilómetro al interior estaba el cuerpo de espaldas y desangrado, parecía prácticamente un disparo a quemarropa (…) Lo más llamativo era el aislamiento del lugar y que además es un sitio por donde transita constantemente Carabineros. Estábamos tan confiados de que no le darían ninguna condena, porque la acusación era muy burda, él estaba trabajando en el norte cuando sucedieron algunos hechos de los que se le acusan y ahora está muerto”, recalca enfático.
Explica que sólo el párroco Francisco Millán pudo interceder con los comuneros y calmar la situación para que Carabineros y el fiscal entraran al predio a hacer los peritajes del cuerpo. Insiste además en que la noticia no lo deja de impactar y que la muerte de Rodrigo, se parece a  la de otros peñis, pero que en su similitud no hay coincidencias. “Es la misma época del año en que murió Mendoza Collío un 12 de agosto, hoy ha llovido el día entero, todo está lleno de barro, esto es muy triste”, dice el defensor y se quiebra un poco.

CHIGUAIHUE Y LA SUCESIÓN DE MUERTES

Para Martín Correa, historiador e investigador de las comunidades mapuche, en este lugar y la muerte de otros comuneros existe una relación de antaño. Dice que se pueden establecer sucesos de “continuidad histórica” entre el Estado chileno y el pueblo mapuche.
Afirma que  no es casualidad que en Chiguaihue haya un retén de Fuerzas Especiales de Carabineros y que el fuerte Chiguaihue fuera el núcleo de la invasión militar desde el río Malleco al sur. Dice que tampoco es casualidad que allí se haya asesinado a Carlos Collío, durante la Reforma Agraria, a Alex Lemún, a Jaime Mendoza Collío y hoy a Rodrigo Melinao.
“Todos ellos murieron por tratar de recuperar las tierras de sus antepasados, el fundo Chiguaihue es parte del territorio que fue usurpado por el Estado chileno y entregadas a colonos, tierras que hoy están en manos de forestales, y custodiadas por funcionarios policiales. La muerte de Rodrigo Melinao es la continuidad de una historia de muerte y represión, siempre en los faldeos del cerro Chiguaihue”, explica.

El cerro Chiguaihue se cubre de sangre Mapuche, una vez más

Hoy, 6 de agosto de 2013, ha muerto asesinado Rodrigo Melinao Lican, joven Mapuche de la comunidad Rayen Mapu, al interior del fundo Chiguaihue, en la comuna de Ercilla, en una zona altamente militarizada, cercana al reten de Fuerzas Especiales de Pidima, y en el que de noche solo transitan vehículos policiales, según denuncian las familias Mapuche.
Rodrigo Melinao
Por Martín Correa
Rodrigo Melinao Licán había sido condenado el pasado 24 de julio a 5 años y un día por el delito de incendio forestal, y a 541 días por daños a dos buses y un camión aljibe, hechos que se desarrollaron el 2011 en el sector Chiguaihue, en un proceso que llevaba el Fiscal antimapuche Luis Chamorro y que las comunidades catalogan de irregular y fruto de un montaje, razón por la cual Rodrigo Melinao había decidido resistir en la clandestinidad.
La memoria comunitaria enseña que la muerte de comuneros Mapuche en los faldeos del cerro Chiguaihue no es nueva, aunque la historia oficial se esfuerce en borrar. Allí fue asesinado Carlos Collío, en el año 1962, por disparos efectuados por el entonces dueño del fundo Chiguaihue Ignacio Silva Correa, quien estuvo detenido sólo 4 días.
Allí también fue asesinado Alex Lemun, el 7 de noviembre de 2002, por el mayor de Carabineros Marco Aurelio Treuer Heysen; allí, en los faldeos del cerro Chiguaihue, el día 12 de agosto de 2009 fue asesinado Jaime Facundo Mendoza Collío, de 24 años, por el efectivo de Carabineros de Fuerzas Especiales de Santiago, Patricio Jara Muñoz. y ambos funcionarios policiales hoy gozan de libertad.
Hoy, las familias Mapuche de Chiguaihue han perdido a uno más de sus hermanos, en una historia que se repite y que es resultado de la represión y de la militarización del territorio.
Vayan a ellos sentimientos de dolor y de solidaridad, y los más profundos respetos.

COMUNICADO URGENTE: Gobierno del Estado de Oaxaca pretendió burlarse de indígenas zapotecas de la Asamblea Popular del Pueblo Juchiteco

A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN NACIONALES E INTERNACIONALES.
A LAS ORGANIZACIONES DE DERECHOS HUMANOS
A LOS PUEBLOS Y ORGANIZACIONES QUE INTEGRAN EL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA
AL CCRI CG DEL EZLN.

Gobierno del Estado de Oaxaca pretendió burlarse de indígenas zapotecas de la Asamblea Popular del Pueblo Juchiteco

Siete días después de la fecha programada inicialmente para efectuarse el dialogo entre la Asamblea Popular del Pueblo Juchiteco, representantes del gobierno del estado y autoridades agrarias, para tratar los conflictos que se han venido suscitando ante la imposición de megaproyectos en territorio indígena, se llevó acabo la reunión en donde los representantes del gobierno y representantes de la comisionada de derechos humanos del estado, pretendieron burlarse de nueva cuenta de la inteligencia y dignidad de los zapotecas que integramos la Asamblea Popular del Pueblo Juchiteco, que defendemos con dignidad nuestra forma de vida y nuestro territorio comunal ancestral que está siendo invadido por algunos que se sienten dueños del dinero y que justifican el calentamiento global para sobre explotar los recursos naturales y lucrar con ellos, la empresa española Gas Natural Fenosa ha venido despojándonos y violando tajantemente leyes agrarias y tratados internacionales.

Poca voluntad mostró el gobierno del estado al enviar funcionarios menores carentes de capacidad ante un problema de gran magnitud sobre la imposición de megaproyectos eólicos en tierra zapoteca, el gobierno del estado debió de darle seriedad al conflicto que ha venido sembrando la empresa eólica Gas Natural Fenosa en Juchitán, que con sangre y amenazas pretende imponer su megaproyecto en terrenos comunales de indígenas zapotecas, así quedo demostrado ante la presencia de pescadores, campesinos, organizaciones sociales y organismos de derechos humanos no gubernamentales del País que presenciaron la reunión.

Ante la presencia del interlocución del dialogo el Padre Alejandro Solalinde premio nacional de Derechos Humanos la Asamblea Popular del Pueblo Juchiteco, fijamos nuestra postura que es la inmediata suspensión de las obras de la empresa eólica Gas Natural Fenosa, al tiempo que continuarán los diálogos con funcionarios de alto nivel, funcionarios federales, estatales y municipales, para tratar el problema de despojo que la transnacional lleva acabo en territorio zapoteca.

Reconocemos la interlocución y papel fundamental que ha jugado el Padre Alejandro Solalinde quien durante el dialogo estableció comunicación vía telefónica con distintos funcionarios, en donde dio a conocer la postura y decisión de los asambleístas quienes mostramos voluntad ante un dialogo público y transparente a pesar de no contar con la presencia de titulares de las distintas secretarías que debían estar presentes, la interlocución del premio nacional de Derechos Humanos, evitó que el engaño del gobierno, el silencio e incompetencia de funcionarios menores provocará desorden.

La intervención del padre Alejandro Solalinde ante otros funcionarios, acordamos llevar acabo una segunda mesa con funcionarios federales, esperando que en el transcurso de las horas se anuncie la suspensión de las obras de la transnacional, mientras se lleva acabo el dialogo de alto nivel que tendrá lugar en la ciudad de Tehuantepec el martes 13 de los corrientes.

La APPJ. responsabilizamos a la empresa eólica Gas Natural Fenosa y al gobierno del estado de lo que se suscite ante las amenazas de sicarios que se encuentran al servicio de la transnacional para desmantelar la resistencia de nuestra asamblea.

¡¡LA TIERRA, EL MAR Y EL VIENTO NO SE VENDEN, SE AMAN Y SE DIFIENDEN!!
¡¡FUERA GAS NATURAL FENOSA DE NUESTRAS TIERRAS COMUNALES!!

FRATERNALMENTE

ASAMBLEA POPULAR DEL PUEBLO JUCHITECO

El oro negro amenaza a la Amazonía ecuatoriana

En contra de sus propios dictados y la voluntad de los pueblos indígenas, el gobierno ecuatoriano abre áreas reservadas a la exploración petrolera.

Las promesas de progreso y obras a cambio de extraer el petróleo que yace bajo sus tierras no convencen a las naciones indígenas, que decidieron no permitir el ingreso de las empresas extractivas.

Ecuador. El anuncio del gobierno del presidente Rafael Correa de que evaluará la inversión petrolera en el Parque Nacional Yasuní, declarado zona intengible y hogar de comunidades waoranies, alertó a los indígenas, que ya conocen la contaminación y la división de pueblos que acarrea la extracción del oro negro. 

Tragos agrios para el ambiente

Nuevo Loja es una ciudad de 30 mil habitantes en el noreste de Ecuador. Todo el mundo llama a esta pequeña ciudad amazónica “Lago Agrio”, traducción de Sour Lake, ciudad de Texas donde empezó la larga historia de la compaña petrolera estadounidense Texaco, que en 2001 se fusionó con Chevron. El motivo es que, como Sour Lake, Lago Agrio se desarrolló alrededor de los pozos petroleros de Texaco: son más de 300 los que la compañía explotó en la Amazonía ecuatoriana entre 1964 y 1990. Cuando se fue del Ecuador, Texaco dejó un desastre ambiental más grave del que causó British Petroleum en 2010 en el Golfo de México. Y no se trató de un accidente, sino de un desastre intencional.



“Nací a 200 metros del pozo petrolero, me crié en el medio de este desastre que para mí es la normalidad. Sólo cuando me mudé a otro lugar entendí que la vida aquí es diferente”, cuenta Donald Moncayo, originario de Lago Agrio, quien creció cerca de una de las 880 “piscinas” creadas por Texaco a lado de sus pozos, en las provincias de Socumbíos y Orellana.

“La compañía tiró desechos tóxicos en las piscinas”, explica Ermel Chávez, dirigente del Frente de Defensa de la Amazonía. “Vertió alrededor de 68 mil millones de litros de agua tóxica y 680 mil barriles de petróleo que, puesto que las piscinas no están revestidas, se filtraron hasta los ríos y los acuíferos”.

De hecho, las llamadas “piscinas” son simplemente grandes charcos de crudo en plena Amazonía. Cerca de ellas se registran las tasas más altas de cáncer, leucemia infantil y abortos espontáneos del país. Además, el desastre ambiental causó el desplazamiento de los pueblos indígenas de esta parte de la Amazonía y comprometió su identidad e integridad cultural, firmemente asociada con la salud del territorio.

En 1993, un grupo de personas demandó a Texaco ante un tribunal de Nueva York y al año siguiente se creó el Frente de Defensa de la Amazonía, que reúne a cerca de 30 mil personas. La empresa logró trasladar el proceso a Ecuador y logró que, en 1998, el Estado suramericano liberara a Texaco de toda responsabilidad aceptando la forma en que remedió algunas de las piscinas. Donald Moncayo, habitante de la zona, muestra que el remedio consistió en cubrir de tierra los charcos de crudo: sacó una muestra de tierra de una piscina remediada y la echó en un recipiente lleno de agua. En pocos segundos, ésta se hizo negra y aceitosa como el petróleo.

“En los Estados Unidos Chevron no hizo lo mismo”, denuncia Pablo Fajardo, abogado de los demandantes. “Aquí en el Ecuador se portó de esta forma criminal por ahorro económico y por racismo, porque consideran que la vida de los pueblos indígenas vale menos que la vida de cualquier norteamericano”.

En 2011 llegó la sentencia histórica: un tribunal de la provincia de Sucumbíos condenó a Chevron a pagar 9. 5 mil millones de dólares y a presentar disculpas públicas por lo ocurrido. Puesto que la empresa no las presentó, el tribunal subió la cifra a 19 mil millones de dólares; es la multa más alta impuesta a una transnacional por compensación de daños ambientales.

“Un juez estableció el embargo de los bienes de Chevron”, explica el abogado Pablo Fajardo. “La compaña no tiene bienes en Ecuador, pero Argentina firmó un tratado que permite que allí se ejecuten las sentencia dictadas en otro país. Un tribunal argentino estableció el embargo del cien por ciento de las acciones y dividendos que la compañía tiene en el país, a favor de una cuenta especial a nombre de los afectados de la Amazonía ecuatoriana. Esperamos seguir de la misma forma en otros países. Está próxima una sentencia en Canadá para ejecutar la sentencia en el país norteamericano”.

Sin embargo, el 4 de junio pasado la Corte Suprema argentina revocó el embargo de las acciones y dividendos de Chevron. Además, el 15 de octubre, en Nueva York, comenzará un nuevo proceso donde la empresa acusa a los demandantes de haber corrompido a los jueces ecuatorianos. “El daño ambiental es tan evidente que no hace falta corromper a ningún juez”, reviró Pablo Fajardo.

Oleoductos y contaminación

Desde Lago Agrio sale el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (Sote), una tubería de 530 kilómetros que atraviesa tres provincias y transporta el petróleo desde el lugar de extracción hasta las refinerías de Esmeraldas, en la costa del Pacífico ecuatoriano. Junto con el oleoducto, en los años setentas nació la vía Quito-Lago Agrio, que Texaco construyó justo para levantar el Sote. La carretera permite el enlace entre la capital y la selva, y atraviesa una geografía de ríos y quebradas, de montañas de 3 mil metros de altura y de bosques tropicales. Viajar por esta carretera permite gozar de un paisaje extraordinario, aunque la mayoría de su trayecto está acompañado por el Sote, que está suspendido a menos de un metro del suelo. Según la ley, a 15 metros de cada lado de la tubería está prohibido todo tipo de construcción, pero los colonos colonizaron también la orilla de esta serpiente que corre hacia el océano: el oleoducto fue absorbido en la vida de los habitantes de la zona, que lo utilizan como tendedero para ropa, como asiento en la parada del bus y hasta como calefactor de un gallinero.

El 31 de mayo 2013, una falla en el Sote causó el derrame de 11 mil 480 barriles de petróleo, con los que se pueden llenar 1.3 piscinas olímpicas. La noticia no es tan sorpresiva: el Ministerio del Ambiente ecuatoriano informa que entre 2000 y 2010, la media de accidentes en los oleoductos del país fue de casi 50 al año. El derrame del 31 de mayo pasado creó una mancha de crudo de unos 400 kilómetros en el río Coca que llegó hasta el Napo, el río que desemboca en el Amazonas pasando por Perú.

Tocando la zona intangible

Con su mancha negra, el Napo bordea al Parque Nacional Yasuní, una magnífica porción de la Amazonía que alncanza el segundo lugar en el mundo en cuanto a biodiversidad. El derrame causado por el Sote no es la única amenaza a este paraíso terrenal: en el parque ya se explotan cinco bloques petroleros, y en su zona “intangible” se encuentran el 20 por ciento de las reservas petroleras del país.

La zona intangible – llamada ITT (Ishpingo-Tambococha-Tiputini) – es objeto de la innovadora Iniciativa Yasuní-ITT, lanzada por el gobierno de Rafael Correa en 2007. “La lógica de la iniciativa es que, a cambio de que Ecuador deje el petróleo presente en el subsuelo del Parque Yasuní, la comunidad internacional – sean personas individuales, países o colectivos – contribuya con dinero”, explica Osvaldo León, coordinador de la ecuatoriana Agencia Latinoamericana de Información (ALAI). “El gobierno dice: no explotamos pero necesitamos dinero para los programas de desarrollo. La iniciativa fue acogida muy bien sobre todo en Europa, pero a causa de la crisis económica muchos se echaron para atrás”.

La Iniciativa Yasuní-ITT permitirá mantener en el subsuelo unas reservas de 846 millones de barriles de petróleo a cambio de una inversión por parte de la comunidad internacional de al menos 3 mil 600 millones de dólares, equivalentes al 50 por ciento de los recursos que Ecuador percibiría si opta por la explotación petrolera. Sin embargo, en el mismo mes de marzo del 2007, el gobierno firmó un memorando de entendimiento con las empresas Petrobras de Brasil, Sinopec de China y Enap de Chile sobre la posible explotación del ITT. De hecho, el proyecto contempla también la “opción B”, que prevé la explotación del campo ITT en el caso en que la iniciativa no alcance el monto de dinero establecido.

El 18 de junio de 2013, durante una entrevista con una agencia alemana, Correa reconoció que la Iniciativa Yasuní-ITT no recaudó lo que se esperaba y anunció que al final de julio, el proyecto será evaluado el proyecto. Los movimientos sociales temen que el gobierno decida hacer a un lado la iniciativa y decidir explotar el crudo presente. “La Amazonía representa más del 30 por ciento del territorio de Ecuador, pero en ella vive menos del 10 por ciento de la población ecuatoriana”, relata Ermel Chávez, del Frente de Defensa de la Amazonía. “Por esto tal vez la mayoría de la gente está a favor de la explotación petrolera, que permite la construcción de obras gracias al dinero que viene de las regalías, pero los que vivimos aquí tenemos todo que perder. La política petrolera del gobierno es confusa: habla de conservación de la naturaleza, pero al mismo tiempo quiere licitar nuevos bloques diciendo que utilizará tecnología de punta para no afectar al medio ambiente, aunque en la práctica no hay explotación petrolera que no contamine”. Chávez está convencido de que habrá explotación petrolera en el ITT, “aunque para recaudar lo fondos que el gobierno quiere hay otras alternativas: aplicando una tecnología mejorada pueden sacar más petróleo de los campos que ya existen y que están disminuyendo su producción. Otra forma para encontrar dinero es dejar de subsidiar los combustibles a las grandes empresas. La conservación tiene que ser una política de Estado, sin condiciones”, agrega.


Contaminación del tejido social

La explotación del ITT no causará sólo daños ambientales, puesto que la presión de las empresas que ya explotan al Yasuní es la causa principal del conflicto que desde 2003 sangra al parque. Desde que las compañías petroleras se instalaron ahí, empujaron a los pueblos indígenas hacia nuevos territorios a causa de la contaminación y del ruido, que les dificultan la caza y la pesca. Mientras algunos pueblos waoranis -como los taromenane y tagaeri- decidieron vivir en aislamiento voluntario como forma de resistencia para preservar su cultura-, otros waoranis aceptaron la presencia de las transnacionales petroleras. Napoleón Saltos, director de la Escuela de Sociología de la Universidad Central del Ecuador, señala que una parte de ellos respalda los intereses de las compañas hasta el punto de realizar convenios de colaboración; incluso algunos jefes se vendieron.

El 5 de marzo de 2013, un grupo de taromenanes atropellaron a una pareja de waoranis con sus lanchas. Después de unas semanas, un grupo de waoranis armados con lanchas y rifles – proporcionados por las mismas empresas, de acuerdo con información del periódico digital El Sol de Pando– incendiaron y dispararon contra una cabaña de taromenanes. Treinta personas murieron y dos niñas fueron raptadas.

El sacerdote capuchino Miguel Ángel Cabodevilla, estudioso de los pueblos indígenas del Yasuní, denuncia que el gobierno es el responsable de las “Políticas de Protección a los Pueblos en Aislamiento”, establecidas en abril del 2007. Afirma que el gobierno debe respetar el artículo 57 de la Constitución de Ecuador, que afirma: “los territorios de los pueblos en aislamiento voluntario son de posesión ancestral irreductible e intangible, y en ellos estará vedado todo tipo de actividad extractiva”.

La explotación del oro negro amenaza a otros pueblos indígenas ecuatorianos. Con la XI Ronda Petrolera, cuyo término está previsto para el 16 de julio de 2013, el gobierno suramericano quiere licitar 13 bloques en el suroriente del país, en las provincias amazónicas de Pastaza y Morona Santiago, a través de contratos que serán firmados durante el último trimestre del año. La oferta fue presentada en Colombia, Estados Unidos, Francia, Canadá y China, principal socio comercial de Ecuador y país con que tiene una deuda de cerca de 9 mil 600 millones de dólares.

Osvaldo León, de la Agencia Latinoamericana de Información (ALAI), considera que las negociaciones tienen características nuevas con respecto a los gobiernos anteriores. “Con Correa cambió la orientación en el manejo económico, que quiere fortalecer las relaciones sur-sur”, explica. “Se privilegian los acuerdos con empresas de países del sur con mayor participación estatal, y por esto algunas transnacionales petroleras interpusieron demandas de reclamo al CIADI (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones, institución del Banco Mundial nacida para resolver conflictos en materia de inversiones extranjeras). Cuando hay un concurso, las empresas con mayoría estatal tienen un nivel preferencial en la medida en que garantizan transferencia de know-how, mientras que los contratos de antes no preveían ninguna transferencia de conocimiento tecnológico”, señala. Agrega que una de las relaciones clave del gobierno ecuatoriano es con la empresa petrolera brasileña Petrobras, que pertenece al estado en un 51 por ciento. “Es una relación muy estratégica, puesto que el país carioca tiene un gran peso especifico en la región: el Banco Nacional de Desarrollo de Brasil tiene más del 55 por ciento de las inversiones en desarrollo de América del Sur”, abunda.

El periódico gubernamental El Ciudadano reportó que las empresas que obtendrán la licencia de explotación de los nuevos bloques deberán realizar una inversión obligatoria mínima (en total, 115 millones de dólares) para el desarrollo económico y social de las comunidades ubicadas en esas áreas. Este dinero no será manejado por las compañías petroleras, sino entregado al Estado, que lo invertirá en los proyectos acordados con las comunidades.

Las nacionalidades indígenas ecuatorianas no creen que las obras prometidas compensen de verdad las afectaciones, ni que la explotación petrolera se pueda desarrollar sin afectar gravemente al medio ambiente. A través de su presidente Cristóbal Jimpikit, la Federación Shuar de Pastaza se declaró en pie de lucha: “Decidimos no permitir el ingreso de las empresas para realizar actividades de extracción en nuestro territorio. Declaramos el estado de máxima alerta frente a los planes de las empresas de ingresar a nuestras comunidades”.

Fuente: Desinformémonos

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Nuevos proyectos petroleros en la selva viviente

Sin importar los dictados de la Constitución, el gobierno lanzó nuevas licitaciones para explotar las tierras que pertenecen a ocho naciones indígenas.

Por MÓNICA MONTALVO

Ecuador. Los pueblos indígenas de la Amazonia ecuatoriana, que en el 2012 ganaron una demanda contra la empresa petrolera Texaco/Chevron y el Estado por daños a su ambiente y falta de consulta, enfrentan nuevas licitaciones que invadirán millones de hectáreas de su territorio.

“La selva es viviente. Si la destruimos, estamos destruyéndonos a nosotros mismos. La selva tiene espíritus y sitios sagrados; se reproduce sola; nos da de comer; nos da vida, aire puro y salud; nos da tranquilidad y también sosiego. Eso es riqueza para nosotros”, describe Franco Tulio Viteri Gualinga, kichwa amazónico de Sarayaku y presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana.

Viteri fue un actor clave en la lucha que su pueblo realizó para exigir la retirada de la compañía petrolera argentina General de Combustibles (CGC) de su territorio después de 20 años de explotación. A pesar del este triunfo, el pueblo kichwa amazónico enfrenta una nueva amenaza, la onceava ronda petrolera. En 2012, el gobierno de Rafael Correo licitó 21 bloques para la exploración y explotación petrolera en Pastaza, Morona Santiago, Zamora Chinchipe y una parte de Napo. Esto equivale a 3.8 millones de hectáreas ubicadas en los territorios de siete nacionalidades: andoas, shuar, shiwiar, sápara, kichwa, waorani, achuar y el pueblo mestizo amazónico.

Sarayaku, caso emblemático

El Caso Sarayaku traspasó las fronteras de este país que se encuentra a la mitad de mundo, y se volvió emblemático a nivel internacional. Exhibió la exigencia de los pueblos indígenas y originarios de respeto y su derecho a decidir sobre su territorio, cultura e identidad frente a proyectos “extractivos”. Para los habitantes de Sarayaku, hablar de petróleo es hablar de una historia dolorosa. “Para nosotros representa la muerte. Llevamos más de 40 años con actividad petrolera en la región amazónica y lo que vemos es desolación, contaminación, división entre comunidades, desaparición de pueblos autóctonos, migración, delincuencia, prostitución y más cosas”, informa Franco.

El boom petrolero llegó a Ecuador a partir de 1972. Lo que en un principio se consideró como un “puerta al paraíso”, a lo largo de 40 años dejó ver la otra cara de la explotación petrolera: una incalculable destrucción ambiental y afectación social y a la salud de los pueblos, específicamente en la selva amazónica ecuatoriana. La región de la amazonia tiene 131 mil 137 kilómetros cuadrados y representa el 48.4 por ciento del territorio del Ecuador. Cuenta con ocho nacionalidades principales: achuar, cofan, huarani, quichua, secopai waorani, zapara, shiwiar, shuar y siona, además de pueblos en aislamiento voluntario (tagaeri y taromenane).

Antes del asentamiento en el norte de la selva de la compañía Texaco/Chevron, tuvieron presencia otras compañías, como Estándar Oil (en 1921) y Anglo Saxxon Petroleoum (en 1937). Durante los años cincuenta también se insertaron en el territorio las misiones evangélicas norteamericanas a través del Instituto Lingüístico de Verano, que ayudó a la introducción de las empresas trasnacionales con el pretexto de “civilizar”, junto con las fuerzas armadas, a los pueblos amazónicos.

La era Texaco -una de las compañías norteamericanas más grandes- inició en 1964 e implicó el envenenamiento los ríos de la Amazonia con 16.8 millones de galones de petróleo y 19 mil millones de galones de agua de formación; envenenamiento del aire por las quema deliberada de 235 mil 600 millones de pies cúbicos de gas; la instalación de más de 600 piscinas de desechos tóxicos (lodos y ripios de perforación que, sin tratamiento previo, fueron vertidos a los cuerpos de agua), sin contar el sin fin de derrames y la deforestación de aproximadamente un millón de hectáreas. A lo largo de los años, organizaciones y académicos documentaron estas afectaciones –son pruebas que sirvieron cuando el caso fue llevado a los tribunales.

Las consecuencias sociales fueron el aceleramiento de los procesos de extinción de los pueblos tetetes y sansahuari, rompimiento del tejido social por la división promovida por la compañía y el desplazamiento de los pueblos indígenas siona, secoya, cofan, quichua y huaorani de su territorio ancestral. Se presentaron impactos a la salud reflejados en enfermedades como cáncer, aborto, infecciones intestinales, respiratorias y de la piel, y trastornos nerviosos como pérdida de memoria, reseña Alexandra Almeida, responsable de la campaña de petróleo de Acción Ecológica Ecuador. Representados en la unión de afectados y afectadas por las operaciones de la petrolera Texaco (UDAPT), 30 mil pobladores lucharon contra las petroleras y llevaron a juicio a la empresa norteamericana.

La sentencia favorable a los pueblos en el caso Texaco/Chevron, por parte de la corte provincial de Sucumbíos, implicó el deber de la compañía de asumir su responsabilidad por los daños ambientales y por los impactos sociales, culturales y económicos que provocó durante sus operaciones en la zona. Texaco fue condenada a pagar más de 19 mil millones de dólares luego que se negó a cumplir con lo establecido en la sentencia inicial, que incluyó pedir disculpas a los afectados.

El caso de Sarayaku implica, como muchos conflictos ambientales, la disputa entre dos visiones de mundo que el dirigente indígena retrata claramente: “La riqueza de nosotros no la medimos en términos de dinero, sino en términos de aire puro y de agua limpia, de estar en amistad con la familia, de mantener la solidaridad, de mantener la minga y de estar en armonía con la naturaleza”, señala Viteri. Abunda que “aunque no tengamos carros o mucha ropa, una riqueza es el hecho de que tenga mi sembradío, mis pollos y un río limpio, que esté en paz con mi familia y con mi comunidad. O sea, los pobres realmente son los de la ciudad.”


La consulta, foco del caso

En la página web de la comunidad se menciona que “La obligación de consultar es criticada por los Estados porque según ellos constituye un freno a su ‘desarrollo’. Sin embargo, es indispensable considerando que los territorios son la base de la supervivencia de los pueblos indígenas y tribales”. El texto describe que un estudio del Relator de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre los derechos de los pueblos indígenas, relativo a las consecuencias de los proyectos de desarrollo a gran escala sobre los derechos de las comunidades indígenas, observa que como consecuencia de estas actividades, los pueblos indígenas son víctimas de profundos cambios sociales y económicos que a menudo las autoridades competentes son incapaces de comprender y mucho menos de prever. “Los proyectos de desarrollo en gran escala afectarán inevitablemente a las condiciones de vida de los pueblos indígenas. A veces los efectos serán beneficiosos, muy a menudo devastadores”, completa el documento.

El caso se ganó y, para los kichwas, es un gran precedente pues “siempre son las empresas las que salen ganando en los juicios o reprimen. Es importante porque otros pueblos pueden tomar fuerza”, señala el dirigente, que considera que con su lucha defendieron la dignidad y los derechos de los pueblos. “Por eso es importante el caso Sarayacu: genera precedentes, dignifica a los pueblos indígenas y genera jurisprudencia. Esto quiere decir que nosotros hemos interpretado la constitución tal como la merecemos y desde nuestra visión”, remata Viteri. El camino no fue fácil, comparte Franco Tulio: “Ellos dicen que la soberanía radica en el pueblo, entonces nosotros hicimos eso. La empresa era extranjera y nosotros defendimos el territorio, nuestra vida, la Constitución, los derechos colectivos, la libre expresión, la autonomía, la libre determinación, estipulados en la actual Constitución y en la antigua”. El líder considera que su pueblo cumplió tratados internacionales mientras el gobierno violentó derechos, “nos reprimió e impuso las políticas públicas en aspecto de minería, petróleo y madereras”.

La nueva actividad petrolera promovida por el gobierno de Rafael Correa se desarrolla en aéreas protegidas. La onceava ronda petrolera incluye todo el sur de la Amazonia y cada bloque petrolero cuenta con 200 mil hectáreas.

Criminalización de la defensa del territorio

Un informe de derechos humanos contabiliza más de 200 casos de campesinos, indígenas y defensores de derechos humanos que son acusados de terrorismo por su defensa de la tierra, a pesar de que la Constitución del 2008 (considerada una de las más avanzadas en el mundo por incorporar los derechos de la naturaleza y el Estado plurinacional) protege el derecho a la protesta. Podemos encontrar personas de comunidades rurales desde la selva y el páramo hasta la costa, mayores de edad, mujeres y jóvenes, juzgados como terroristas o con orden de captura.

El caso de Sarayacu implica la organización de un pueblo indígena para la defensa no solo de su tierra sino de su identidad frente a proyectos que tienen grandes impactos ambientales y sociales, pero además la reflexión de cómo los conflictos ambientales también se desarrollan en un país “progresista” en América Latina. En el caso de Ecuador, a pesar de tener avances en algunos aspectos sociales, sigue con el extractivismo como eje de la economía.

Intelectuales ecuatorianos mencionan que el análisis sobre lo que sucede con estos conflictos no puede hacerse con las mismas categorías que las que se usan contra un gobierno de derecha, ya que no se enfrenta a un gobierno neoliberal, pero sí capitalista. Frente a ésta nueva amenaza, Franco es claro: “Primero: no les tenemos miedo. Segundo: nos preparamos. Pasamos de la movilización física a una movilización de la comunicación, jurídica, de la cultura, la música, el arte. Esas son nuestras herramientas de lucha, porque aquí no se trata de luchar con armas, se trata de generar espacios y una forma distinta de ver la vida”.

El presidente de la Confederación señala que parte de su lucha implica pelear contra el consumismo y la propaganda en la televisión, contra la mentira, el nepotismo, la corrupción, la falta de transparencia y el clientelismo, “que muchas veces está enquistado también en los pueblos indígenas. Debe haber un proceso de depuración también en los movimientos y en las organizaciones indígenas, porque si tratamos de gobernar a nuestras sociedades con las mismas herramientas y el mismo estilo de los colonizadores y las repúblicas, no estaremos construyendo lo plurinacional”, reflexiona.

El líder considera que la construcción del Estado plurinacional empieza “por la familia, por la persona, por la comunidad, por la organización y toda la sociedad en conjunto”. La tarea, indica, es grande y de largos años, “no hay que medirlo solamente en un año, dos, tres, o diez. Los pueblos indígenas hemos resistido más de 500 años y todavía podemos seguir resistiendo; los que no van a resistir son los de Occidente porque sus tecnologías y sus estilos de vida son muy depredadores”, finaliza.

Texto y fotos: Orsetta Bellani


Fuente: Desinformémonos