"Para Tod@s, Todo. Para Nosotr@s NADA" web de solidari@s con la insurgencia chiapaneca y las luchas indigenas en Venezuela y otras partes

10 may 2015

Palabras del Subcomandante Insurgente Moisés. Seminario “El Pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista”, 4 de mayo de 2015

Buenas tardes compañeros, compañeras.
Lo que les voy a platicar, platicado, no leído, es sobre cómo era y cómo es la economía desde las comunidades, del capitalismo pues. Les voy a hablar de hace 30 años y de hace 20 años y unos pocos años de ahora. Les voy a platicar en tres partes: cómo viven las comunidades desde antes, de hace 30 años; cómo viven ahora los que no están organizados como zapatistas y luego cómo vivimos nosotros, nosotras como zapatistas de ahora.
No quiere decir que entonces no sabemos los demás siglos pasados, lo sabemos. Lo que queremos marcar de acá, porque nosotros tenemos 30 años, desde el 83, el año de 1983 cuando llega el grupo de compañeros, a partir de ahí hasta ahora tenemos 30 años.
Cuando no había llegado el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, entonces nosotros los indígenas de Chiapas para el sistema capitalista no existimos, no somos como gente, no somos como humano. Ni siquiera basura servimos para ellos pues. Y así nos imaginamos los demás hermanos indígenas en el resto de nuestro país. Y así nos imaginamos también en todos los países donde existen indígenas.
En donde vivimos, o sea en las serranías, en los cerros, ellos lo tienen así en reserva. No saben si existen indígenas ahí, como dicen, Biosfera de Montes Azules. Y entonces nadie llevaba la cuenta de cuántos niños, niñas, están naciendo. O sea el capitalismo no sabe nada, nadie lleva la cuenta porque no existimos para ellos.
¿Entonces cómo sobrevivimos ahí? Pues con la madre tierra. La madre tierra es la que nos dio la vida, aunque no haya gobierno, gobernadores o presidentes municipales que se acuerdan de nosotros, nosotras. Estamos olvidados. Sólo lo que había allá en nuestros pueblos, las mejores tierras, hay unos cuantos hombres, claro, con sus mujeres también, los terratenientes, los finqueros, o los latifundistas.
Ellos sí son los que tienen miles de hectáreas de tierras buenas, buen agua, buen río. Por eso a nosotros nos sacaron de ahí, nos empujaron hacia las serranías, porque para ellos esos cerros no sirven, no les dan nada para ellos, y ahí nos echaron a nosotros.
¿Para qué sirven esas miles y miles de hectáreas de las buenas tierras para ellos? Es para tener miles y miles de cabezas de ganado, vacas. ¿Cómo es que pudieron mantenerse allí a lo largo de muchos años? Porque tienen buenos pistoleros, que nosotros les decimos guardias blancas, que no nos dejaban pasar en sus terrenos, en la tierra que decían que es de ellos.
Pues así entonces, qué podemos hablar de economía en las comunidades si estamos olvidados ahí. Lo único lo que hacen es explotar ahí en sus fincas, a que lo trabajen nuestros abuelos, bisabuelos. Entonces lo que pasó con nosotros es tuvimos que inventar, tuvimos que imaginar cómo tenemos que vivir, sobrevivir en nuestra madre tierra, resistiendo todas las maldades de lo que hace el terrateniente o el latifundista.
Nunca se conoció si hay carreteras, nunca se supo ni de nombre que se dice clínicas u hospitales, mucho menos escuela, que se dice escuela, o los salones de la escuela, de la educación. Nunca hubo nada de campañas de salud, no hay programas, no hay becas, no hay nada, estábamos olvidados.
Entonces, así como estamos diciendo, porque hablo de todos los hermanos y los compañeros que estamos organizados ahora, no hablo por mí solo, vemos de que hace 20 años la economía capitalista en las comunidades, cómo empezaron a interesarse allá en las comunidades, no tanto por las comunidades sino de donde viven, donde vivimos, donde vivieron, porque también ya hay hermanos, compañeros muertos y muertas.
Primero es que entonces no les basta que tienen las mejores tierras, que para ellos ya les sirvió muchos años. Ahora se dieron cuenta de que en los cerros, las montañas, ahí está otra mercancía para ellos, que ya lo han dicho varias veces acá, es la riqueza de la naturaleza. Entonces empiezan a organizarse para volver a desalojarnos, donde nos empujaron, donde nos mandaron, ahora nos vuelven a querer sacar de ahí. O sea hacer el despojo, el desalojo, porque quieren esa riqueza.
Y esa riqueza que está ahí pues nosotros con nuestros tatarabuelos, como lo decimos, ellos lo tienen cuidado, y eso es lo que lo quieren llevar, sacar, ese capitalista que en pocos años lo van a destruir lo que hace miles de millones de años que está ahí en la madre tierra.
¿Cómo es eso? Pues lo saben, nada más les recuerdo cuál fue la maña, la trampa que hizo el sistema capitalista, es cuando cambiaron el artículo 27 para que entonces se pueda privatizar los ejidos, porque lo que quieren es que ahora sí se pueda vender o rentar a la madre tierra.
Les voy a tener que invitar a que hagan un poquito de imaginación porque estamos hablando de 20 años, o sea es cuando ya salimos nosotros a la luz pública.
Entonces cuando el gobierno se dio cuenta que así está eso, ahora sí, disfrazado de varias maneras, uno es de que entonces dice el mal gobierno que ya está cumpliendo nuestras demandas, empieza a meter carreteras, pero no es por eso, sino es por el cambio del artículo 27 para privatizar a los ejidos. Entonces aprovecha de dos maneras porque ya se dieron cuenta que nos levantamos, ahora hace como que está cumpliendo, empieza a meter carreteras, empieza a dar proyectos; y el proyecto que es cosa de un millón o dos millones de pesos, entre cien, doscientos, trecientos proyectos, sacan ahí en ese miserable de dinero pues, y ni siquiera llega en las comunidades, les queda a toda esa bola de gobiernos; pero eso es lo que anuncian, lo que nos dicen.
Si les dijera todo lo que dicen los compas y los hermanos también, de que hasta hay proyectos que le dicen que se llama “pececito”, vete a saber qué es lo que quiere decir pececito. Por eso estoy diciendo que lo parten muchos proyectos en poco dinero.
Y ya empezó a haber algunas escuelas, algunas clínicas. Ni siquiera saben leer los alumnos y dicen que ya les dan beca. Y de las clínicas dicen que les dan su seguro popular porque con esa credencial estás bien atendido o atendida, y a la hora de que se van le dicen que no hay doctor o doctora; y si está el doctor o la doctora ellos dicen no hay medicina; y si está ahí el doctor, doctora, y hay medicina, está caducada. Pero como no sabemos leer, ahí está el doctor, doctora, te da la medicina caducada, le dan de tomar y no es lo que cura el dolor que tienes. El chiste es nada más que te dan como que ya te están dando tu medicamento, ni sabes si es la medicina que necesitas para tu enfermedad.
Entonces así como les estoy diciendo, que empezó a meter muchos proyectos y con esas cositas que ya les digo, así vino pasando los años. Ahora como está, porque una de las cosas que hicieron de esos muchos proyectos que dice el mal gobierno y poco dinero para repartir, entonces es para el control que hace el mal gobierno, para que entren de ser zapatistas. Creo que le dicen la campaña de contrainsurgencia o la guerra de baja intensidad, no sé cómo le dicen pero es eso, el control de que ya no luches, ahora vamos a cumplirte, aquí está. Además si te vas a meter de zapatista míralo mi ejército, ellos están más preparados, nada más te vas a la muerte. Entonces eso es campaña para controlarlos.
Les estoy diciendo esto porque ahora esas comunidades, los que se dejaron privatizar su ejido, porque hay quienes se dejaron, ya están ahí, podemos decir como en las ciudades, hay vagabundos ahí, ahí están caminando, no tienen casa, está drogadicto en thinner, en esas cosas. Igual ya en las comunidades porque vendieron su tierra, porque recibieron los papeles, la escritura de ser propietarios, de ser como ranchero, pequeño ranchero, pequeño propietario, entonces ya lograron sea suyo entonces lo venden y ya quedaron en la calle, ya no tienen donde sembrar su maíz, su frijol.
Otros, los que han recibido proyectos de varios tipos de proyectos, ahora les están cobrando según el interés del capitalismo. Nada más como para decirles algunas, allá por el caracol de La Realidad hay una comunidad que se llama Agua Perla, donde corre el río Jataté. Entonces ese poblado recibieron los proyectos, ahora ya llega un grupo de, como dicen, como decimos, caxlanes, mestizos y les dicen: saben qué, señores, aquí está lo que deben; esa tierra ya no es de ustedes y para que vean que entonces no haya problema váyanse en Escárcega –o sea en Campeche, creo que en Campeche queda Escárcega–, o se van en Oaxaca –donde se están peleando con el gobierno de Chiapas y con el de Oaxaca, Las Chimalapas–.
Ahí les están ofreciendo ir a esos habitantes partidistas, les tengo que decir partidistas otra vez porque antes los priistas son los que chingaban, ahora todos los partidos están chingando, por eso partidistas les decimos ahorita.
Otra comunidad en Roberto Barrios, se llama Chulum Juárez, y han recibido proyectos. Lo mismo, les ofrecieron carretera y la comunidad lo aceptaron porque es pavimentado y tan rápido empezaron a meter, es cosa de meses nada más, pero bien hecho la carretera. Ya que llegó la carretera, que recibieron su domo, algo así le llaman las láminas, y otras cosas, que le metieron grava en sus calles de la comunidad, entonces ya que ya está puesto, ya que llegó la carretera, entonces llegan y les dicen: saben qué, señores, se tienen que salir porque ese cerro que está ahí hay uranio ahí, y lo va a sacar el gobierno, si es que quieren vivir entonces tienen que salir, váyanse en Oaxaca si es que quieren salir, o a la mala tienen que salir.
Entonces eso es lo que prepararon hace 20 años, ahora lo están cumpliendo. Más con esto ahora que ya hicieron el cambio de las leyes, para el sistema capitalista ya lo lograron, eso es lo que dicen, es lo que dice el papel. Es lo que nosotros decimos: el papel lo dice que sí ya está autorizado, pero falta que le topa a la gente, si realmente se va a dejar la gente, y falta también que nos topan a nosotros, las, los zapatistas.
Entonces esas cosas que les platico, nos hacemos la pregunta, porque es que estudiamos las historias pasadas de nosotros, decimos ¿por qué el capitalismo ellos sí se cambian de cómo ir dominando más y tener más de lo que ya tienen de por sí?, ¿por qué nosotros, los explotados y explotadas, seguimos lo mismo?
Así nos preguntamos eso porque los hermanos y hermanas que les decimos, los partidistas, también diferenciamos de decir eso. Nosotros les decimos hermanos, hermanas, a los partidistas, los que no nos hacen daño. No vamos a decirles hermanos, hermanas, a los pinches paramilitares, ésos son unos hijos de la chingada pues.
Eso es lo que les pasa a los hermanos partidistas. Ya cuando nosotros salimos a la luz pública pues como dice la compañera Vilma, nosotros decimos, los zapatistas, que recuperamos a la madre tierra. Es como si fuera que nos la quitaron a nuestra mamá y hay que ir a buscar dónde está y si la encuentras tienes que recuperarla, podemos decir muchas formas de la palabra, el chiste es de que véngase, mamá, ¿no? No pelearse pues.
Entonces algo pasó así, que nos habían quitado nuestra mamá y empezamos a organizarnos porque es lo primero. Hay que organizarse primero y fue lo que hicimos. Nos tuvimos que organizarnos mujeres y hombres para ir a recuperar, no hay más de otra forma de cómo decir.
Porque de ahí sale todo en la madre tierra, entonces tuvimos que recuperar a la madre tierra y empezamos a organizarnos cómo vamos a trabajarla. Entonces pasando los años, el mal gobierno y los dueños, los terratenientes, empiezan a decir que por culpa de nosotros, las y los zapatistas, esas tierras, esas miles de hectáreas de tierra es improductivo. Y nosotros los zapatistas, las zapatistas, lo aceptamos, no es productivo para los terratenientes o el capitalismo, es productivo para nosotros, porque ahí ya no salen los miles de cabezas de ganado que sacaban antes los terratenientes; ahí lo que sale es miles y miles de mazorcas de maíz, así como éste.
Así de chiquitito nos empezó a dar en la madre tierra que nos habían quitado los terratenientes, nos la quitaron, no es cierto que nosotros la estamos quitando, de por sí era de nosotros, tan maltratada que la dejaron a la madre tierra que así de chiquititos daba los primeros productos que empezamos a hacer. Como de por sí nuestros abuelos saben trabajarla, poco a poco fuimos hallándonos nuevamente, otra vez, con nuestra madre tierra.
Esas tierras recuperadas las trabajamos en colectivo. Cuando decimos de colectivo se necesita mucha práctica para que descubres cosas ahí. Por ejemplo al principio empezamos a trabajar la tierra, así colectivos, todos, o sea nadie hacía su pedazo de milpa, sino juntos completamente todos. Entonces a veces viene el problema de mucha lluvia, de mucha sequía, o pasa tormenta, entonces empezamos a perder. Entonces los compañeros empiezan a decir que no, así no, mejor nos vamos a organizar, nos pongamos de acuerdo cuántos días vamos a dar el trabajo colectivo y cuántos días vamos a trabajar lo nuestro.
Y sobre todo son las compañeras las que aportan la idea porque son ellas las que siembran los condimentos de la comida, nosotros les decimos el cebollín, la cebolla y otros condimentos que usan las compañeras en la cocina, entonces como hacen colectivo entonces las compañeras mandaban un su hija, sus hijos, sus hijas en la milpa y se lo traen, y si alguien comienza uno ir a traer se va todo, porque es de todos y no hay acuerdo todavía.
Entonces se empieza a ver como un problema ahí, entonces lo que hacen los compas es que descubren muchas cosas. Entonces otros quieren elote, y como es colectivo la milpa si alguien agarra uno se va todo, y es donde se viola porque no hay acuerdo todavía. Entonces lo que hacen los compas es que nos vamos a poner de acuerdo, tantos días vamos a hacer el trabajo colectivo todos, y tantos días tenemos para nosotros.
Y el trabajo colectivo que se hace se hace a nivel pueblo, o sea local, comunidad; se hace nivel regional, así le decimos, región es donde ya están agrupados 40, 50 o 60 pueblos, a eso le decimos región; y luego se hace el trabajo colectivo a nivel municipal, cuando decimos nivel municipal a veces junta 3, 4 o 5 regiones, ya ése es el municipio autónomo rebelde zapatista. Y cuando decimos trabajo colectivo de zona es todos los municipios que hay como lo que se dice la zona de Realidad, o de Morelia o de Garrucha, las cinco zonas.
Entonces ya son cientos y cientos de pueblos cuando se habla de zonas, cuando se habla de municipios son decenas de pueblos. Entonces así se trabaja el trabajo colectivo, y el trabajo colectivo no es nada más en la madre tierra.
Sólo les recuerdo, como había dicho el difunto Sup Marcos, en aquellos tiempos cuando nos dijeron que no que decimos que somos anticapitalistas y tomamos coca cola, no sé si se acuerda alguien de acá, cómo les diré eso. Es que lo que pasa es que nos idealizan, piensan que todo lo que decimos ya. No, compañeros y compañeras, hermanos y hermanas. Lo que pasa es que nosotros sí estamos organizados.
Les voy a dar un ejemplo más claro. Recuerdo que una compañera de la ciudad estaba tan enojada que porque vio que un compa zapatista estaba gritándole a su compañera, y porque estaba bolo, está tomado, está borracho. Entonces le decíamos a la compañera: tranquila, compañera, porque esa compañera va a ir a quejarse con la autoridad, mañana, pasado, ese compa va a tener que ser castigado. Lo que pasa es que piensas que si decimos limpio, todo limpio; y si decimos negro, todo negro. No, eso es idealizarlo. Pero sí, la compañera se queja y ahí viene la sanción.
El chiste es estar organizado. Porque como antes, cuántos había así, mujeres maltratadas, no había síndico, no había regidor, no había presidente municipal que lo resuelva su problema a las compañeras, si era más peor el síndico, el regidor o el presidente municipal, entonces cómo lo van a resolver.
Bueno, entonces estamos hablando del trabajo colectivo. Es que se hace otros trabajos colectivos, por ejemplo en venta de eso que les acabo de decir, no es porque nos gusta, porque para nosotros, las y los zapatistas, para acabar el capitalismo es que tenemos que destruirla. Y una manera de destruir es quitar los medios de producción, adueñarnos y administrar nosotros, nosotras mismas. Entonces si vendemos las cosas, por ejemplo aquí está esto, eso es tierra, ¿pero eso que está ahí?, ¿eso que están las flores?, ¿ya es producido del capitalismo o no?, ¿esos lentes que traen?, ¿y eso?, ¿todo lo que traen?
Pero sí lo entendemos, pues así de que es una manera de rasguñar al capitalismo. Sí de por sí vamos a bajarle una su ganancia, es cierto, es la verdad. No es mentira, lo entendemos, pues. Es que nos acordamos porque es que nosotros nos comunicamos todos, es que es una cosa decir y otra hacer. Por ejemplo, recuerdo muchas ONGs acá decían no vamos a permitir, cuando entró el Chedrahui aquí, y que no vamos a comprarles. No pasó ni dos semanas. Entonces es que es una cosa decir y es otra cosa hacer.
Bueno, aquí les voy a empezar a mencionar cosas que empezamos a descubrir en lo que es el trabajo colectivo, y que son varias cosas, trabajos, no nada más en la madre tierra. Empezamos a ver sobre de la resistencia, empezamos a descubrir.
Empezamos la resistencia, es que nuestros compañeros y compañeras de nuestros pueblos, les quiero decir cómo nació la idea de la resistencia. Pues es que en esos tiempos del alzamiento el gobierno, el mal gobierno, empezó a usar, a utilizar, no sé cómo se dice, para que sean ellos el espía, la oreja, o sea para escuchar qué hacen, cómo se mueven los zapatistas. Entonces los compañeros y las compañeras se dieron cuenta que son espías, orejas, los maestros y maestras, los corren.
Entonces ahí empieza el problema, ahora ya no hay maestro y maestra. Bueno, tuvimos que inventar, tuvimos que imaginar, tuvimos que crear. Entonces, como les digo que el gobierno empezó a mostrar que va a dar muchos proyectos, entonces nosotros como que da envidia pues, porque empezamos a entender luego luego de que sí les están dando lo que les están dando porque no quiere el gobierno que sea zapatista, entonces por nosotros mismos les están dando. Ah, bueno, decíamos.
Entonces es ahí donde las compañeras empiezan a decir no, porque murieron compañeros insurgentes, milicianos, en el 94. Esas compañeras son las que empezaron a decir: si nosotros armados fuimos y murieron nuestros compañeros ahí, por qué nosotros vamos a recibir aquí lo que es sobrante, lo que es limosna, lo que es migaja que da el mal gobierno, porque lo que quiere es que nos quiere comprar como lo está comprando los que no son zapatistas para que no entren de zapatistas.
Entonces esa idea empezó a producirse y a reproducirse, de que entonces es lo mismo como si fuera combate al no recibir –así empezamos–, al no recibir nada del mal gobierno. Ya después empezamos a descubrir que no es nada más no recibir. Les explico nada más eso porque ahí es donde vimos que les estaban dando muchos proyectos a los partidistas, y ahí donde nosotros y nosotras empezamos a decir que tenemos que trabajar a la madre tierra. Y cuando empezamos a decir así, los compañeros y las compañeras dice: sí, de por sí, porque cuando estaban vivos nuestros bisabuelos y tatarabuelos, ¿a poco les daba frijol, arroz, aceite, leche, a nuestros bisabuelos? No, es al contrario, todo su fuerza de trabajo de nuestros bisabuelos se va para el patrón, nada. ¿Y entonces por qué ahora el gobierno te va a dar tu kilo de minsa, maseca, frijol? Además que es transgénico, como se dice, químico que ni siquiera es leche de verdad.
Entonces es ahí donde se dijo que sí tenemos que trabajar a la madre tierra, entonces conforme fuimos dándole fuerza a esa resistencia, entonces los que lo entendimos pronto, rápido, tienen frijol, tienen maíz, tienen café, tienen puercos, guajolotes, animales, los compas. Y entonces los que son partidistas, cuando reciben la lámina, el cemento, la varilla, esas cosas, como no trabajan la tierra y sí tienen los compas y necesitan su carretilla, su lámina, caen. Son los compas los que los compran porque sí tienen ellos porque trabajan la tierra.
Entonces cuando se dieron cuenta, los compas, es el asunto que empezamos a detectar nosotros, es que son puro práctico los indígenas, nosotros. Si lo vemos que sí funciona es que decimos acá, ya se chingó la cosa, es que vamos a hacerlo todos así porque es que lo vimos todos que sí funciona, entonces con más ganas empiezan los compas a trabajar la tierra.
Y es así como el gobierno entonces empieza a decir que sí está dando mucho proyecto, miran la lámina, los rojos, porque son puros rojos la lámina, y sí, los compas también lo ponen arriba, el cielo como dicen, lo rojo. Y el gobierno dice que ahí está, ésos son de proyecto, y no es cierto, son casas de los compas que compraron la lámina. Y el gobierno se dio cuenta, ahora los tuvo que controlar, obligatoriamente que sí tienen que ver que sí lo construyan su casa, y así hicieron también los partidistas, porque los partidistas también dan proyectos de casa, y los obligan que sí tienen que ver que lo están construyendo porque si no van a ser de los zapatistas, dicen pues.
A nosotros, en las comunidades zapatistas, de otras formas de cómo lo vemos cómo están los hermanos partidistas, la verdad, compañeros y compañeras, hermanos y hermanas, da tristeza cómo viven, da amargura de cómo están, porque muchos de sus jóvenes y jóvenas que los conocimos ya no están, se fueron pues con el sueño americano a buscar el dinero verde, el dólar. Y muchos ya no regresaron, y algunos que han regresado ya están en puño de ceniza, y los que sí regresaron ya vinieron mal porque son drogadictos, fuman marihuana. Y los que no fuman marihuana ya vienen cambiado su cultura, dicen que ya no quieren tomar el pozol, que ya no lo conocen, es peor todavía.
Así viene de regreso ya el hijo o la hija, y llega en su casa con su papá, su mamá, y está igual su papá, su mamá, porque ya el gobierno lo tiene acostumbrado con los brazos así, abrazados, ya los tiene programado en su cabeza cada cuándo va a recibir el oportunidades, creo que prospera le dicen ahorita. O sea los hermanos partidistas los hicieron digamos inútil, porque ya no lo trabajan la tierra. Entonces creo que lo dicen la palabra sumiso, creo que le dicen así.
Por lo menos en la época de la esclavitud ahí sí te das cuenta quién es tu patrón que te está esclavizando, pero en este caso no, porque es que te amaña, te acostumbra, te programa en tu chip, o sea en tu cabeza, tu cerebro pues. Entonces ya no entiendes y además no lo ves cómo es su cara el Peña Nieto, ni el Velasco, ni el otro; otros pues que te van a ir a engañar.
¿Por qué hacen eso? Porque es la otra cara de la forma de cómo lograr lo que quieren lograr, o sea la madre tierra para sacar la riqueza. No es nada más una sola forma de cómo nos quieren ganar a la fuerza a la madre tierra, lo que no quieren es que llegue a matar el ejército y la policía, pero va a llegar su día cuando topa al pueblo que no va a permitir. Por ahora lo que hace eso de que te da los proyectos, te acostumbra y te programa para que te acostumbras de no trabajar la tierra, de ahí te acostumbras, y peor si ya tienes ahí el papel de la tierra, o sea la escritura, lo vendes.
Con tal de que gane la tierra eso es lo que les está pasando a los hermanos partidistas. Eso es lo que está queriendo lograr el capitalismo, de lo que hay con la madre tierra.
Cuando les decimos que en las comunidades partidistas que está muy triste cómo se ve, les voy a dar el ejemplo, y ojalá de que están aquí esos hermanos y hermanas para que vean ahí eso, lo confirman lo que decimos. Hay una comunidad allá por la zona de La Realidad, creo que se llama Miguel Hidalgo, cerca con el pueblo Nuevo Momón. Ahí esos hermanos, eran, porque hace pocos meses eran de la CIOAC-Histórica, ellos estaban de acuerdo lo que pasó de nuestro compañero maestro Galeano. Semanas después de lo que hicieron del compa maestro Galeano, les pasa a esos hermanos, ex cioaquistas ahorita, porque ya no quieren ser CIOAC y eran CIOAC, eran ellos mismos, por diferencias políticas partidistas, por diferencias políticas ideológicas en los proyectos, y entonces a esos hermanos lo que pensaron es que mejor nos vamos a hacernos a un lado porque no vamos a matarnos. Entonces se van a una tierra que es recuperada en 94, ahí se fueron a refugiarse esos hermanos cuando los sacaron violentamente de su comunidad.
Entonces ya no hay respeto de eso, los líderes de las organizaciones sociales tienen que ver mucho en eso, porque se dejan, se venden, y también así hombres y mujeres de esa organización pues hace falta que se organiza.
Por eso decimos que es un desastre así como está. Ahora esos comunidades partidistas de como los tiene hallado el gobierno, eso lo que les voy a platicar tiene más o menos como un mes o mes y medio, ya ven que el gobierno dijo que lo va a tener que recortar el proyecto social, y ya en las comunidades dan becas aunque no saben leer y escribir los alumnos, cada alumno les daban mil o mil doscientos pesos a cada alumno, alumna. Entonces los padres, los que tienen cuatro hijos en la escuela entonces ya tienen sus cinco mil pesos, entonces ya estaban acostumbrados los papás y mamás.
Hace más o menos como un mes o mes y medio, los que tienen cuatro hijos en la escuela y que reciben su beca ahora les están dando 800 pesos por los cuatro, entonces dicen ya nos chingaron. Pues sí, ya los chingaron, hermanos. ¿Qué les vamos a decir? Y luego, porque ese es el modo de los indígenas, es como si fuera celular pues, ahí rápido se comunican; si alguien está perdido rápido la comunidad está enterado que está perdido alguien; si alguien está enfermo rápido la comunidad se entera luego luego. Es como un teléfono que se avisa así luego luego pues.
Bueno, nosotros, con los compas de los pueblos, con las bases, hacemos reunión donde explicamos de que viene cabrón la situación y no nomás así para nosotros los indígenas, sino en todo México, campo y ciudad, y no sólo México. Entonces lo que pasa es que nosotros los zapatistas hay familiares que no son zapatistas, hay unos que son buenos, buenas, la familia; hay unos que son que no quieren nada con nosotros pues. Entonces son ellos los que se platican, las bases pues, cuando se conocen quiénes son los que sí entienden, no están en contra, entonces les platican de la situación. Entonces se empieza a correr la voz de que viene cabrón la situación, entonces ya ellos empiezan a contar también que sí, que ya llegó la licenciada fulana, ya llegó el licenciado fulano, ya nos entregaron la factura. Es ahí donde se empieza a salir la información.
Esa es la parte que estábamos leyendo ayer, que nos están preguntando a nosotros que qué pueden hacer ellos, ellas. Y lo que les decimos es: organícense, hermanos.
¿Pero qué vamos a hacer ahí en la organización? Piénsenlo.
¿Pero cómo le vamos a hacer para pensar? Cómo vives, y así.
Y otra de las cosas que vemos ahí en la vida de los partidistas es que los niños, las niñas, no tienen nada de culpa de cómo están. Aparte de que el gobierno mal orienta, los niños, igual están abandonados, abandonadas. ¿Quién sabe qué es lo que va a pasar ahí con ellos? O ya se despertarán cuando se dan cuenta lo que va a pasar, pero para eso pensamos que van a tener que pasar muchas cosas. Van a ser rateros, bandidos, robalones de maíz, de frijol, de todo, porque así están, peor que son drogadictos. Hay comunidades que sí realmente son así fumalones de marihuana, de veras, no les miento. Por eso les digo que ahí los niños, ahí las niñas ya están como si fueran un pollo abandonado.
Esto lo que les platicamos es así como vivimos nosotros, nosotras. Ustedes saben cómo viven en donde viven, lo único que nosotros decimos es que se necesita pasar ya a la práctica de lo que ideamos, porque si no vamos a estar dice, y dice, y dice. Puede ser eso un mal ejemplo como les voy a decir, de los creyentes, ya se hizo (inaudible) de la mano, de la biblia, como le dicen, por estar tanto lee y lee y lee, y se murió, y dice justicia, dice libertad, ya no a la injusticia, pero sólo es decir; y los políticos también así ha pasado.
Entonces no les estamos diciendo, compañeros, compañeras, hermanos, hermanas, no les estamos diciendo de que levántense en armas, ni les estamos diciendo de que tómenlo ese ejemplo o cópialo. No. Veamos cada quién nuestro terreno, qué cosa es lo que podemos hacer ahí, pero ya se necesita que tenemos que poner en la práctica.
Es como por ejemplo cuando decimos esa frase que decimos, que lo que queremos construir es siglos y por los siglos y para siempre, entonces decimos, ¿cómo vamos a hacer esto? Si las y los luchadores, viejos zapatistas no lo preparan a sus hijos, a sus hijas, o sea la nueva generación, los que tienen 19 o 20 años ahorita, de aquí a 50, 60 años, regresa su nieto el general Absalón Castellanos Domínguez, el ex general, el ex gobernador de Chiapas, regresa y ése es el que va mandar otra vez en las comunidades si es que no se prepara esa generación. Y así tiene que preparar ésa a otra generación, y así para que entonces dure ese que decimos siglos y por los siglos y para siempre, si no, no.
Una de las bases de lo que es nuestra resistencia económica, nosotros, nosotras las zapatistas, es la madre tierra. No tenemos esas casas que da el mal gobierno, bloques y todo eso, pero sí tenemos salud, tenemos educación, estamos en eso que son los pueblos los que mandan y los gobiernos obedecen.
Cuando quedo así pensando lo que les quiero decir es que es una cosa de cómo estamos de la economía y es otra cosa de cómo estamos gobernando. Me cuesta mucho cómo explicarles eso porque la forma de cómo hacen los compas no es una sola forma de cómo lo hacen.
Ejemplo: algunos colectivos de los compas cuando es tiempo de las ventas, ya sea maíz, ya sea frijol, ya sea ganado, lo que hacen los compas es que se organizan como colectivo y entonces digamos así que se pasan como tipo coyote, para competir con el coyote. Por ejemplo si yo soy zapatista y el compa es el comprador del café, del ganado, del maíz, entonces él va a dar, creo que ahorita estuvo a 23 pesos el kilo de café, entonces yo como zapatista investigo cuánto es lo que se compra donde compra el coyote, si allá se vende a 40 pesos y aquí el coyote es el que paga 23 entonces cuánto está ganando. Lo que hago yo ahí es la cuenta de cuánto voy a gastar en el transporte y cuánto puedo subir yo, si él está pagando a 23 pesos el kilo entonces yo tengo que pagar a 24. Y entonces así vienen los compas zapatistas y hasta los partidistas, entonces el coyote ya no tiene su cliente. Entonces cuando el coyote escucha que yo estoy pagando 24 pesos y él 23, vuelve a competir conmigo, paga a 24 pesos. Entonces lo que el zapatista hace es que hace su cuenta otra vez, todavía puede, ahora pago a 25 pesos el kilo. Es competencia como de tipo coyote a coyote, ¿me entienden? Ésa es la lucha.
Al mismo tiempo es donde dicen los partidistas: ya ven cómo los zapatistas pagan más caro –dicen– por un peso. Es que así es, ésa es la vida en las comunidades. Por eso les digo que no es una sola forma de cómo se hace, se busca. Y eso tiene que ver también de la economía en el ser autoridad autónoma.
Por ejemplo, en la autonomía todo iba bien de la salud, todo iba bien de la educación, todo iba bien de la agroecología, o de las tres áreas, como dicen los compas, que es hueseras, parteras y plantas medicinales; pero cuando había proyectos o cuando había donativos de nuestros compañeros y compañeras solidarios y solidarias, cuando bajó ese donativo o ese proyecto de las ONGs entonces empezó a bajar la organización de lo que es la construcción de la autonomía, o sea de la educación y la salud.
Entonces nos dimos cuenta ahí otra vez que fallamos, porque entonces por decir así, que sólo nos gustó gastar nada más, porque no es nuestro sudor, como dicen los compas. Porque cuando uno es su sudor sí lo va a cuidar bien, no como quiera los gasta. Entonces es como nos dimos cuenta ahí que no está bien como estamos, tenemos que corregirlo.
A la hora de que empezamos a tratar de corregir es ahí donde vino otro problema. Muchas de las cosas de lo que vamos haciendo, de cómo vamos a ir organizándonos, no se crean que porque tenemos buena imaginación, porque somos súper no sé qué cosa. No, compañeros, compañeras, hermanos, hermanas. Vamos inventando, vamos creando. Conforme a los problemas ahí vamos a ir resolviendo, lo que pasa es que no nos dejamos. Es eso, no dejamos abandonado, tenemos que resolver ese problema y la ventaja es que somos ya nosotros que vamos a resolverlo, ya no dependemos de ninguna instancia del gobierno. Si vamos mal es que estamos mal todos. Si vamos bien es que estamos bien todos.
Entonces les estaba diciendo que en el proyecto, en los donativos, y que entonces tenemos que corregirnos, y cuando encontramos la forma de cómo vamos a corregirnos entonces ya allí no les gustó los que buscan el proyecto. Porque dijimos: vamos a tener que reproducir, no es nada más gastar, entonces tenemos que pensar qué cosa es lo que vamos a reproducir para que entonces un día que ya no hay proyecto, un día que ya no hay donativo de nuestros hermanos y hermanas, compañeras y compañeros solidarios, entonces sí sabemos resistir como antes.
Ahí ese error, esa falla que tuvimos en lo económico nos hizo recordar los tiempos pasados en la clandestinidad, porque ahí pudimos construir clínicas en la clandestinidad, y no sabíamos de que íbamos a ver compañeros y compañeras del continente asiático, los cinco continentes pues, nunca soñábamos y sin embargo sí lo pudimos hacer. No era de solidaridad, es del sudor. Entonces empezamos a decir a los compañeros eso, entonces se recupera y empezamos a trabajar, así estamos ahora.
Por eso decimos que estamos reeducándonos, reorganizándonos con esto de la tormenta que viene. Realmente, compañeros y compañeras, muchas cosas podemos decirlo. No es así tan fácil las cosas, nada más para que se den cuenta, el chiste es no nos dejemos.
El trabajo colectivo, esto que les voy a platicar es cosa de hace dos o tres meses, porque es que estamos reorganizándonos como estamos diciendo, reeducándonos, entonces tenemos que darle duro al trabajo colectivo para que tengamos cómo nos vamos a tener que mover, o cómo vamos a luchar.
Entonces resulta que a la hora que están haciendo asambleas los compas, pueblos, regiones, municipios y zonas, un compa zapatista dice, compañeros, compañeras, yo no voy a entrar en el trabajo colectivo porque no encuentro nada ahí, porque no sale ahí para mi sal, para mi jabón, pero no es porque no voy a seguir en la lucha, yo voy a seguir siendo zapatista, y si es que entonces hay que cooperar por la lucha yo estoy de acuerdo.
Entonces los compas dicen, compa estás mal como estás diciendo, tienes que recordar lo que eres, eres zapatista, porque aquí no estamos discutiendo nada más el trabajo colectivo, aquí estamos discutiendo ser zapatista. El zapatista tiene que enfrentar todo. Entonces si tú dices que no quieres ir a trabajar en el colectivo porque nos lleva cuatro, tres, cinco días, entonces te va a tocar ser municipio autónomo rebelde zapatista, y son tres años que tienes que dar ese servicio, y sólo tres, cuatro días de que tenemos que ir a hacer el trabajo colectivo. Piénsalo lo que estás diciendo.
Y están en asamblea así como estamos en esto, entonces se para el hijo del compa, y el hijo del compa dice: de por sí es su maña ése mi papá –y dice–, mi papá me dice –porque el compa es promotor de salud­, mi papá me dice que sólo es de nombre que tengo promotor de salud que no sé ni siquiera dar una aspirina. Eso es lo que me dice porque lo que quiere es que yo deje mi cargo de ser promotor de salud y que yo salga a estudiar –o sea afuera de la escuela autónoma, que se vaya no sé a dónde el compa­­–. Entonces dice el compa promotor: y cada vez que se enferma mi papá viene a pedirme pastilla.
Les cuento eso, compas, para que vean eso que el chiste es no te dejas, el chiste es que no sólo nomás digas. Enfréntalo, hazlo, búscalo, invéntalo, créalo. Es eso.
Porque también a lo mejor también por ahí se imaginan a la hora que decimos que sí trabajamos a la madre tierra, y por ahí lo han visto, por ahí lo hayan llevado sus guardianes, sus guardianas, ¿entonces no que trabajan la tierra los zapatistas?, ¿no que no se migran los zapatistas? Nada más tómenlo en cuenta eso que les digo del compa base de apoyo, eso que dice que no quiere hacer trabajo colectivo, de ahí generan los problemas. Uno mismo se auto sale, o se auto expulsa, porque acá el ser zapatista es que tienes que enfrentarlo todo y hay algunos donde ya no, y es así donde se van. Pues esos, los que se van, es que de plano ya no quieren estar haciendo la lucha, o sea ya nos abandonó la organización.
Por eso nosotros, de lo poco que trabajamos económicamente, nosotros no pagamos luz, agua, tenencia de la tierra, nada. Pero nada recibimos también del sistema. Y nosotros, como ya se dijo, es nada más para confirmar aquí con nuestro trabajo colectivo, zona, región, municipios o pueblos, es que nos vamos en nuestra mirada si es que tenemos que hacer movilización para apoyar a otros hermanos, hermanas, compañeros, compañeras, mas no para exigir al gobierno que cumpla su promesa, no hacemos gastos para eso.
Entonces entre lo que vamos a ir platicando más, el chiste de cómo estamos, de lo que queremos hacer y lo que pensamos hacer, es que ya son los compas, los pueblos, son los que se autorizan, son los que mandan, son los que deciden. No dependemos del gobierno. Y esa nuestra forma de ser así vamos a seguir así trabajando, luchando, y moriremos así si es necesario, por defender en lo que estamos ahora.

Primera infancia indígena amazónica: ¿Nos ponemos de acuerdo en atenderla?

Comunidad Yagua El Sol
- Los ministerios de Educación de Perú, Colombia y Bolivia ejecutan desde hace dos años un proyecto intercultural conjunto en la Amazonía que, en medio de tantos programas, planes y sistemas bienintencionados superpuestos unos a otros en esta región, pierde relevancia a pesar de ser un tema clave: la primera infancia indígena.
Servindi.- El proyecto “Formación intercultural para el desarrollo integral y el cuidado de la primera infancia indígena de la Amazonía” se implementa en comunidades tikuna, yagua y cocama en ambos lados de la frontera entre Perú y Colombia, y tres comunidades de Bolivia.
En el caso de Bolivia se implementa en comunidades ubicadas en una de las zonas con mayor nivel de pobreza como Bolpebra, nombre que sitúa el espacio territorial de los pueblos yaminahua, machineri, tacana y araona, en el límite de Bolivia con Perú y Brasil.
En el Perú son diez comunidades nativas ubicadas en la provincia Ramón Castilla, Loreto, cercana a la frontera con Colombia y Brasil, de las cuales cinco pertenecen al pueblo tikuna, cuatro al pueblo yagua y una kukama kukamiria.
Todas ellas se caracterizan por la presencia casi permanente de anemia, desnutrición y mortalidad materno-infantil, enfermedades diarreicas y respiratorias agudas, entre otros males.
A ello se suma la incorporación de hábitos alimenticios adversos al desarrollo infantil y la pérdida de prácticas culturales de crianza. Atacar esta situación es el objetivo principal del proyecto que culmina en noviembre de este año.
No obstante, la experiencia enseña que debe actuarse en forma concertada, con la mayoría de actores e instituciones posibles.
El proyecto en mención recibe desde su origen el cofinanciamiento del Fondo Especial Multilateral del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (FEMCIDI) de la Organización de Estados Americanos. En Colombia, recibe el apoyo del Consorcio CINDE-FUCAI. Sin embargo, los avances en el caso de Perú son aún discretos.
Por este motivo, el Minedu y el gobernador regional de Loreto convocaron a fines de abril a la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), Unicef, congresistas, autoridades locales de la provincia de Mariscal Ramón Castilla, al grupo impulsor Inversión por la Infancia, representantes de las comunidades indígenas de frontera, la Defensoría del Pueblo, entre otras entidades, con la finalidad de unificar esfuerzos que cambien el rostro de la infancia indígena en esta zona.
Para graficar la situación, en las diez comunidades peruanas, 239 personas no tienen DNI, de los cuales 63 son menores de 3 años. Sin ese documento, el acceso a determinados servicios y programas sociales se recorta significativamente.
La línea de base levantada para el proyecto da cuenta de que la mayoría de indocumentados son hablantes monolingües del yagua, como en las comunidades El Sol y Uranías. En medio de esta realidad, muchas personas han perdido su apellido indígena, como en el caso de El Sol cuya mayoría de habitantes tiene el apellido Yparraguirre, en referencia al patrón de la zona.
Comunidad Santa Rita de Mochila
Tabla 1. Relación de comunidades nativas en el marco del proyecto de infancia indígena.
Comunidad nativa
Pueblo indígena
Habitantes
Cushillo Cocha Tikuna 223
Santa Rita de Mochila Tikuna 212
Santa Cecilia Tikuna 189
Bufeo Cocha Tikuna 364
Nueva Galilea de Callarú Tikuna 133
Santa Rita del Caño Yagua 305
El Sol Yagua 127
Uranías Yagua 81
Primavera Yagua 122
Villa Luz de Marichín Kukama Kukamiria 50
Fuente: Línea de base del Proyecto de Formación Intercultural para el Desarrollo Integral y el cuidado de la Primera Infancia Indígena de la Amazonía, 2014.
La carencia de agua potable o su consumo en malas condiciones así como el escaso saneamiento básico, se relaciona con las epidemias que afectan la salud de las personas en estas comunidades. El uso de las quebradas, ríos y caños cercanos a la comunidad, así como el agua de lluvia, pueden contribuir a esta realidad. Además, es necesario desarrollar hábitos para el adecuado almacenamiento de agua que no contribuya a enfermedades como la malaria o el dengue.
Comunidad nativa Santa Cecilia
Otro dato que oscurece el panorama en la zona de intervención es que ocho comunidades no tienen aún energía eléctrica, solo Cushillo Cocha y Santa Rita del Caño. Asimismo, nueve comunidades no cuentan con servicio sanitario.
Henderson Rengifo, de Aidesep, describió las críticas condiciones de la infancia indígena y demandó la obligación del Estado para que se respeten los derechos de los niños y las niñas.
Por su parte, Elena Burga Cabrera, titular de la Dirección General de Educación Básica Alternativa, Intercultural Bilingüe y de Servicios Educativos en el Ámbito Rural (Digeibira), presentó lo avanzado en los dos años anteriores y propuso compromisos específicos.
“Buscamos acciones concretas en Educación, Salud, Vivienda, Agricultura, del Midis, Reniec y del municipio de Ramón Castilla para asegurar los servicios fundamentales a los que todos los niños y niñas deben acceder para lograr un buen vivir y desarrollo integral”.
Gobernador Regional Fernando Meléndez Celis
En la cita realizada en Iquitos, acudieron el padre Gastón Garatea, coordinador nacional del grupo impulsor inversión por la infancia; Paul Martin, director de Unicef; Henderson Rengifo, presidente de Aidesep; el congresista Eduardo Nayap y Jorstin Zampallo, representante de los líderes de las comunidades indígenas de frontera.
Asimismo, Daniel Sánchez, jefe del Programa de Pueblos indígenas de la Defensoría del Pueblo; Elena Burga, directora de Digeibira; Fernando Meléndez Celis, gobernador regional de Loreto, entre otros.
“El compromiso de Loreto es aprobar una ordenanza para tener este Plan Integral como política regional, para que en el Presupuesto 2016 tengamos una partida específica de inversión en la salud de la primera infancia, ofreció Meléndez Celis.
Además, indicó que en los próximos días se constituirá una mesa de trabajo con objetivos concretos para avanzar en la mejora de las condiciones de vida de la primera infancia indígena. Los medios de comunicación y las organizaciones de la sociedad civil tienen un nuevo caso al que prestarle atención. Al menos, voluntad política dicen que hay.
Comunidad nativa Nueva Galilea

Observatorios comunitarios

Uno de los espacios desarrollados por el proyecto que más atrae a las madres y padres de familia es el de los observatorios comunitarios, que permite observar el crecimiento y desarrollo de los niños y niñas desde el momento de la gestación, tomando en cuenta las etapas de vida de los infantes indígenas.
Aquí la comunidad discute y comparte ideas sobre la situación de cada uno de los pequeños con apoyo de los especialistas del Ministerio de Educación y de otros sectores. Además, promueven la vigilancia, la participación y la comunicación con las autoridades indígenas y los representantes gubernamentales.
Pequeños pasos
-  El proyecto de infancia indígena amazónica cuenta con un estudio de línea de base sobre salud, nutrición, educación y protección de la niñez en las diez comunidades que forman parte del trabajo conjunto.
-  Se tiene además un trabajo sobre las prácticas culturales de crianza de los pueblos tikuna, yagua y kukama kukamiria.
-  Cuenta con un equipo integrado por el Minedu y las direcciones regionales de Educación, Salud y el equipo impulsor por la infancia.
-  Periódicamente realizan talleres sobre liderazgo, derechos humanos, primera infancia, salud, nutrición y acompañamiento pedagógico con los pobladores.


9 may 2015

A propuesta indígena consulta de Hidrovía Amazónica tratará contrato de concesión


- Organizaciones indígenas logran que primer proyecto de desarrollo de una hidrovía en el Perú asociado a infraestructura aborde contrato de concesión. De otro lado, fallo judicial confirmó sentencia de primera instancia que ordena consultar proyecto.
Servindi, 5 de mayo de 2015.- El Plan de Consulta Previa para la consulta del Proyecto Hidrovía Amazónica incluye el contrato de concesión el cual contiene cláusulas sobre aspectos ambientales, laborales y beneficios relacionados a los derechos colectivos de los pueblos indígenas.
El plan fue acordado en una reunión realizada el 29 de abril en Pucallpa entre organizaciones indígenas de la zona y autoridades nacionales, informó una nota informativa de la asociación DAR.
Inicialmente, la medida administrativa propuesta a consulta por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) eran únicamente los Términos de Referencia de Estudio del Impacto Ambiental (EIA).
Sin embargo, durante la reunión las organizaciones indígenas propusieron abordar como parte del proceso de consulta las Bases del Concurso Público para el proyecto Hidrovía Amazónica y el Contrato de Concesión de dicho proyecto que forma parte de éstas.

Tras un intermedio en el que se reunieron los equipos técnicos de la Dirección General de Transporte Acuático del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (DGTA-MTC) y de las organizaciones indígenas se decidió abordar en el proceso de consulta las cláusulas socio ambientales y socio laborales del Contrato de Concesión.
En este espacio participaron representantes DGTA-MTC, entidad promotora del proceso de consulta; el Viceministerio de Interculturalidad y representantes de la Coordinadora Regional de los Pueblos Indígenas de San Lorenzo (CORPI-SL), la Organización Regional AIDESEP Ucayali (ORAU) y la Organización Nacional de Pueblos Indígenas del Oriente (ORPIO).
Asimismo, la Federación Cocama Cocamilla (FEDECOCA) y la Asociación Cocama de Desarrollo y Conservación San Pablo de Tipishca (ACODECOSPAT).
Funcionarios de la Dirección de Promoción de Inversiones (Proinversión) y la Defensoría del Pueblo participaron como observadores.
El Proyecto Hidrovía Amazónica comprende las regiones de Loreto y Ucayali, y busca brindar condiciones de navegabilidad a los ríos Marañón, Amazonas, Huallaga y Ucayali.

Triunfo judicial


Cabe destacar que la Sala Civil de Corte Superior de Loreto mediante una sentencia del 27 de abril confirmó la sentencia del Juez de Nauta en proceso de amparo presentado por Acodecospat, contra Proinversión y el MTC por omisión de consulta de Proyecto Hidrovía Amazónica.
La sentencia confirmada de primera instancia ordenó suspender el proyecto de Hidrovía y consultar a todos los afectados desde la primera medida administrativa.
De tal forma y por orden judicial quedó sin piso la pretensión del MTC y PROINVERSION de consultar solo la medida que aprueba los términos de referencia del estudio de impacto ambiental detallado del proyecto.
La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos saludó el fallo judicial obtenido gracias a la organización ACODECOSPAT y la asesoría del Vicariato de Iquitos, radio Ucamara, la Parroquia Santa Rita de Castilla y el Instituto de Defensa Legal (IDL).
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SOBRE LAS ELECCIONES: ORGANIZARSE

Abril del 2015.
A l@s compas de la Sexta:
A l@s que están leyendo porque les interesa aunque no sean de la Sexta:
En estos días, como de por sí cada que hay esa cosa que llaman “proceso electoral”, escuchamos y miramos que salen con que el EZLN llama a la abstención, o sea que el EZLN dice que no hay que votar. Eso y otras tonterías dicen, que de balde tienen cabeza grande, que ni estudian siquiera la historia, ni siquiera buscan. Y eso que hasta hacen libros de historia y biografías y cobran por esos libros. O sea que cobran por decir mentiras. Como los políticos.
Claro que ustedes lo saben que a nosotr@s ni nos interesan esas cosas que hacen los de arriba para tratar de convencer a la gente de abajo de que la toman en cuenta.
Como zapatistas que somos no llamamos a no votar ni tampoco a votar. Como zapatistas que somos lo que hacemos, cada que se puede, es decirle a la gente que se organice para resistir, para luchar, para tener lo que se necesita.
Nosotr@s, como much@s más en los pueblos originarios de estas tierras, ya lo sabemos su modo de los partidos políticos, y es una mala historia de malas personas.
Una historia que para nosotr@s como zapatistas que somos, ya es historia pasada.
Creo que fue el finado Tata Juan Chávez Alonso el que dijo que los partidos parten los pueblos, los dividen, los enfrentan, los hacen pelear entre mismos familiares.
Y de por sí así lo vemos cada tanto en estas tierras.
Ustedes lo saben que en varias comunidades en las que estamos, pues hay gente que no es zapatista, sino que están así sin organizarse, mal viviendo y esperando a que el mal gobierno le va a dar su limosna para sacarse foto que el gobierno es bueno.
Entonces vemos que, cada que hay elecciones, unos se hacen de rojo, otros de azul, otros de verde, otros de amarillo, otros descoloridos, y así. Y se pelean entre ellos, en veces mismo entre familiares se pelean. ¿Por qué se pelean? Pues por ver quién los va a mandar, a quién van a obedecer, quién les va a dar órdenes. Y piensan que si gana tal color, pues los que apoyaron ese color van a recibir más limosna. Y entonces lo vemos que dicen que son muy conscientes y decididos de ser partidistas, y a veces hasta se matan entre sí por un pinche color. Porque es el mismo que ya manda el que quiere cargo, a veces se viste de rojo, o de azul, o de verde, o de amarillo, o se pone un nuevo color. Y dicen que ya son del pueblo y que hay que apoyarlos. Pero no son del pueblo, son los mismos gobiernos que un día son diputados locales, otro son síndicos, otro son funcionarios de partido, ahora ya son presidentes municipales y así se la pasan brincando de un cargo a otro, y también brincando de un color a otro. Son los mismos, los mismos apellidos, son los familiares, los hijos, los nietos, los tíos, los sobrinos, los parientes, los cuñados, los novios, los amantes, los amigos de los mismos cabrones y cabras de siempre. Y siempre dicen la misma palabra: dicen que van a salvar al pueblo, que ahora sí ya se van a portar bien, que ya no van a robar tanto, que van a ayudar a los jodidos, que los van a sacar de la pobreza.
Bueno, pues entonces se gastan su dinerito, que por cierto no es suyo sino que lo sacan de los impuestos. Pero esas cabras y cabritos no es que se gastan la paga en ayudar o en apoyar a los jodidos. No. Sino que se lo gastan en poner sus letreros y sus fotos en las propagandas electorales, en los anuncios de las radios y televisiones comerciales, en sus periódicos y revistas de paga, hasta en el cine aparecen.
Bueno, pues los que en las comunidades son muy partidistas en tiempos electorales y muy conscientes de su color que tienen, cuando ya queda quien ganó, todos se pasan de ese color, porque piensan que así les van a dar su regalito.
Por ejemplo, que ahora les van a dar su televisión. Bueno, como zapatistas que somos nosotros decimos que les están dando un bote de basura, porque por esa televisión les van a mandar un montón de basura.
Pero si antes les daban o no les daban cabal, ahora ya no les dan ni les van a dar.
Si les daban, pues para hacerse haraganes. Hasta se olvidaron de cómo se trabaja la tierra. Están ahí nomás, esperando que llega la paga del gobierno para gastársela en trago. Y están ahí en sus casas, burlándonos porque nosotr@s nos vamos a darle al trabajadero, y ellos nomás están esperando que regresa la mujer, la hija, que la mandaron a recoger la despensa, el apoyo del gobierno.
Así, hasta que ya no llega. No les avisan, no sale en los medios de paga, nadie viene a decirles que son sus salvadores. Simplemente ya no hay apoyo. Y ese hermano, hermana se da cuenta de que no tiene nada ya, que no hay para trago, pero tampoco para maíz, frijol, jabón, calzones. Y entonces pues tiene que volver al trabajadero que está abandonado, enmontado que ni se puede caminar. Y como ya se olvidó de trabajar, luego se le ampollan las manos y ya ni el machete puede agarrar. Como que lo volvieron un inútil que sólo vive de limosnas y no de trabajo.
Y eso ya está pasando. No sale en las noticias de los malos gobiernos. Al contrario, sale que sí, que muchos apoyos. Pero en los pueblos no llega ya. ¿Dónde queda la paga que dice el mal gobierno que está dando de la campaña de limosna para el hambre? Bueno, pues lo sabemos que allá arriba ya les dijeron que va a haber menos dinero o que de plano no va a haber. ¿Ustedes creen que si el campesino que está ya hallado a la limosna y se olvida de trabajar, el de arriba que le daba el apoyo sí trabaja? Pues no, ése de arriba también está hallado a recibir de gratis. No sabe vivir honradamente trabajando, sino sólo sabe de vivir de tener cargo en el gobierno.
Bueno, pues pasa que como ya hay menos paga, ya no llega nada. Todo se va quedando arriba. Un tanto agarra el gobernador, otro el juez, otro el policía, otro el diputado, otro el presidente municipal, otro el síndico, otro el líder campesino y pues ya para la familia del partidista pues no llega nada.
Pero antes sí llegaba, pero ya no llega. “¿Qué pasa?”, pregunta el partidista. Y piensa que es que ese color ya no sirve, y prueba de otro color. Y sale igual. En sus asambleas de los partidistas se encabronan, se gritan, se acusan entre sí, se llaman traidores, vendidos, corruptos. Y resulta que sí, que los que gritan y los gritados son de por sí traidores, vendidos y corruptos.
Y entonces, como quien dice la base de los partidistas, pues se desesperan, se angustian, se dan pena. Ya no hay la burla porque en nuestras casas zapatistas hay el maíz, hay el frijol, hay la verdura, hay un poco de paga para la medicina, la ropa. Y del trabajo colectivo sale para apoyarnos entre nosotros cuando hay una necesidad. Hay la escuela, hay la clínica. No es que el gobierno nos viene a ayudar. Es que nosotros mismos nos ayudamos entre compañeros zapatistas y con compañeroas de la Sexta.
Entonces viene el hermano partidista todo triste y nos pregunta que qué hace, que está cabrón.
Bueno, pues sépanlo lo que le respondemos:
No le decimos que se cambie de partido por otro que ahora sí es el menos peor.
No le decimos que vote.
Tampoco le decimos que no vote.
No le decimos que se entre en zapatista, porque bien lo sabemos, por nuestra historia, que no cualquiera tiene la fuerza de corazón para ser zapatista.
No lo burlamos.
Simple y sencillamente le decimos que se organice.
“¿Y luego, qué hago?”, nos pregunta.
Y entonces le decimos: “ahí lo vas a ver tú mismo qué haces, lo que llega en tu corazón, en tu cabeza, y no que llega otro a decirte qué tienes qué hacer”.
Y nos dice: “es que está muy cabrón la situación”.
Y nosotros no le decimos mentiras, no le echamos grandes rollos, ni discursos. Nosotros sólo le decimos la verdad:
“Se va a poner peor”.
-*-
Bien lo sabemos que así pasa.
Pero también como zapatistas estamos claros de que hay todavía gente que, en otras partes de la ciudad y el campo, caen ahí en eso de los partidistas.
Y pues parece muy galán eso de los partidos, porque ahí se gana dinero sin trabajar, sin estar en chinga para ganar unos centavos y tener algo digno para comer, vestir, curarse.
Y pues lo que hacen los de arriba es engañar a la gente. Eso es su trabajo, de eso viven.
Y pues lo vemos que de por sí hay gente que lo cree, que sí, que ahora va a estar mejor la situación, que este dirigente sí lo va a resolver el problema, que sí se va a portar bien, que no va a robar mucho, sólo un poco va a transar, que hay que probar.
Entonces nosotros decimos que son pedazos de pequeñas historias que tienen que pasar. Que mismo en su ojo se tienen que dar cuenta de que no es que alguien va a resolver el problema, sino que lo tenemos que resolver nosotros mismos, mismas, como colectivos organizados.
Las soluciones las hace el pueblo, no los líderes, no los partidistas.
Y no es que lo estamos diciendo porque se escucha bonito. Es porque ya lo vimos en la realidad, es porque ya lo hacemos.
-*-
Puede ser que hace mucho tiempo, algunos partidistas de izquierda, antes de que se hicieran institucionales, buscaban crear conciencia en el pueblo. No es que buscaban el Poder por las elecciones, sino que mover al pueblo para que se organice, y luche, y cambie el sistema. No sólo el gobierno. Todo, todo el sistema.
¿Por qué digo que partidistas de izquierda institucional? Bueno, porque lo sabemos que hay partidos de izquierda que no están en las transas de arriba, que tienen su modo, pero no se venden, ni se rinden, ni cambian su pensamiento de que hay que acabar con el sistema capitalista. Y porque lo sabemos, y nosotr@s como zapatistas no lo olvidamos, que la historia de la lucha de abajo también está escrita con su sangre.
Pero la paga es la paga y arriba es arriba. Y los partidistas de izquierda institucional cambiaron su pensamiento y ahora es buscar el puesto por el dinero. Así de sencillo: el dinero. O sea la paga.
¿O ustedes creen que crear conciencia se hace despreciando, humillando, regañando a la gente de abajo? ¿Diciéndoles que son unos come-tortas que no piensan? ¿Qué son ignorantes?
¿Ustedes creen que se crea conciencia si le piden el voto a la gente y al mismo tiempo la insultan diciendo que son unos babosos que se venden por una televisión?
¿Ustedes creen que crean conciencia si, cuando les dices “oye tú, partidista de izquierda, ese cabrito o cabra, que dices que es la esperanza, ya estuvo de otros colores y es una rata”, te responden que eres vendido al peña nieto?
¿Ustedes creen que crean conciencia si le dicen mentiras a la gente que los zapatistas decimos que no hay que votar; nomás porque están viendo que tal vez no les alcanza para el registro, o sea para más paga, y están nomás buscando pretexto y a quien culpar?
¿Ustedes creen que crean conciencia si tienen a los mismos que antes eran amarillos, o rojos, o verdes, o azules?
¿Ustedes creen que crean conciencia si están diciendo que no deben votar los que no tienen estudios y son pobres porque son ignorantes que sólo votan por el PRI?
Si el Velasco de Chiapas da cachetadas con la mano, esos partidistas dan cachetadas con su racismo mal escondido.
Miren que esos partidistas lo único que están creando de conciencia es que, además de orgullosos, son unos imbéciles.
¿Pues qué se creen?
¿Que después de recibir sus insultos, mentiras y regaños, la gente de abajo va a ir corriendo a ponerse de rodillas frente a su color, votar por ellos y rogarles que la salven?
Lo que decimos como zapatistas: ahí está la prueba de que para ser político partidista de arriba hay que ser baboso o sinvergüenza o criminal, o las tres cosas.
-*-
Nosotr@s zapatistas decimos que no se le debe tener miedo a que el pueblo manda. Es lo más sano y juicioso. Porque el pueblo mismo va a hacer los cambios que verdaderamente necesita. Y sólo así va a existir un nuevo sistema de gobernar.
No es que no entendemos qué es lo quiere decir elegir o elección. Nosotras, nosotros los zapatistas, tenemos otro calendario y geografía de cómo hacer elecciones en territorio rebelde, con resistencia.
Ya lo tenemos lo nuestro como pueblos que en verdad eligen, y no hay millonadas que se gastan y mucho menos toneladas de basura de plásticos, de lonas de sus fotografías de rateros y criminales.
Cierto que apenas llevamos 20 años que estamos caminando con elegir nuestras autoridades autónomas, con democracia verdadera. Con eso hemos caminado, con la Libertad que conquistamos y con la otra Justicia del pueblo organizado. Donde se involucran los miles de mujeres y de hombres para elegir. Donde todas y todos quedan de acuerdo y se organizan para su vigilancia que cumplan su mandato de los pueblos. Donde los pueblos se organizan para ver cuál va ser sus trabajos de los autoridades.
O sea cómo manda el pueblo a su gobierno.
Los pueblos se organizan en asambleas, donde empiezan a opinar y de ahí empiezan a salir las propuestas y las estudian las propuestas, sus ventajas y desventajas, y las analizan cuál es las mejor. Y antes de decidir las llevan a todos los pueblos para su aprobación y vuelta la asamblea para la toma de decisión según la mayoría de la decisión de los pueblos.
Ésta es ya la vida zapatista en los pueblos. Ya es una cultura de verdad.
¿Les parece que es muy lento? Por eso decimos que es según nuestro calendario.
¿Les parece que es porque somos pueblos originarios? Por eso decimos que es según nuestra geografía.
Cierto que hemos tenido muchos errores, muchas fallas. Cierto que tendremos más.
Pero son nuestras fallas.
Nosotr@s las cometemos. Nosotr@s las pagamos.
No como en los partidistas que los dirigentes hacen la falla y además cobran, y los de abajo son los que la pagan.
Por eso de lo que viene de elecciones en el mes de junio, ni nos va, ni nos viene.
Ni llamamos a votar, ni llamamos a no votar. No nos interesa.
Es más, ni nos preocupa.
A nosotras, nosotros, zapatistas, lo que nos interesa es conocer más de cómo resistimos y enfrentamos las muchas cabezas del sistema capitalista que nos explota, nos reprime, nos desprecia y nos roba.
Porque no es sólo por un lado y de una forma que el capitalismo oprime. Oprime si mujer. Oprime si empleado. Oprime si obrero. Oprime si campesino. Oprime si joven. Oprime si niña o niño. Oprime si maestro. Oprime si estudiante. Oprime si artista. Oprime si piensas. Oprime si eres humano, o planta, o agua, o tierra, o aire, o animal.
No importa qué tanto lo perfumen y laven, el sistema capitalista “chorrea sangre y lodo, por todos los poros, desde la cabeza hasta los pies” (ahí lo vean quién lo escribió así y dónde).
Entonces nuestra idea no es para promover el voto.
Tampoco es para promover la abstención o el voto en blanco.
Nuestro pensamiento no es para dar recetas de cómo hacer frente al problema del capitalismo.
Tampoco es para imponer nuestro pensamiento a otr@s.
El seminario es para ver varias cabezas del sistema capitalista, para tratar de entender si tiene nuevos modos de atacarnos o son los mismos modos de antes.
Si nos interesan otros pensamientos es para ver si es que es cierto lo que vemos que viene, de una crisis económica tremenda que se va a juntar con otros males y va hacer mucho daño a tod@s en tod@s partes, en todo el mundo.
Entonces si sí es cierto que viene eso, o que ya está, pues hay que pensar si sirve hacer lo mismo que se ha hecho antes.
Pensamos que tenemos que obligarnos a pensar, a analizar, a reflexionar, a criticar, a buscar nuestro paso propio, nuestro modo propio, en nuestros lugares y en nuestros tiempos.
Ahora le pregunto a usted que está leyendo esto: vote o no vote, ¿le hace daño pensar cómo está el mundo en el que vivimos, analizarlo, entenderlo? ¿Pensar críticamente le impide votar o abstenerse? ¿Le ayuda o no para organizarse?
-*-
Completando de las elecciones:
Sólo para que quede bien claro y no se dejen ustedes engañar de que decimos lo que no decimos.
Nosotros entendemos que hay quienes creen que sí lo van a poder cambiar el sistema con votar en las elecciones.
Nosotros decimos que está cabrón porque es el mismo Mandón el que organiza las elecciones, el que dice quién es candidato, el que dice cómo se vota y cuándo y dónde, el que dice quién gana, el que lo anuncia y el que dice si fue legal o no.
Pero bueno, hay gente que piensa que sí. Está bien, nosotros no decimos que no, pero tampoco que sí.
Entonces, voten por un color o descolorido, o no voten, lo que nosotr@s decimos es que hay que organizarse y tomar en nuestras manos el quién es gobierno y obligarlo a que obedezca al pueblo.
Si usted ya pensó que no va a votar, nosotr@s no decimos que está bien, tampoco decimos que está mal. Sólo le decimos que creemos que no basta, que hay que organizarse. Y claro, que se prepare porque le van a echar la culpa de las miserias de la izquierda partidista institucional.
Si usted pensó que sí va a votar y ya sabe a quién va a votar, pues igual, no opinamos si está bien o mal. Lo que sí le decimos claro es que se prepare porque va a tener mucha rabia por las trampas y fraudes que le van a hacer. Porque para trampas son expertos los que están en el Poder. Porque ya está decidido por los de arriba qué va a pasar.
Lo sabemos también que hay líderes que lo engañan a la gente. Le dicen que sólo hay dos caminos para cambiar el sistema: o la lucha electoral o la lucha armada.
Ésos dicen eso o por ignorantes o por sinvergüenzas, o por las dos cosas.
En primera, ellos no están luchando por cambiar el sistema, ni por tomar el Poder, sino por ser gobierno. No es lo mismo. Dicen que ya que tengan el gobierno, desde ahí van a hacer cosas buenas, pero tienen cuidado de dejar claro que no van a cambiar el sistema, sino que sólo le van a quitar lo malo.
Tal vez conviene que estudien un poco y aprendan que ser gobierno no es tener el Poder.
Se ve que tampoco saben que si le quitan lo malo al capitalismo, ya no hay capitalismo. Y les voy a decir por qué: porque el capitalismo es la explotación del hombre por el hombre, de muchos por unos pocos. Aunque le agreguen que también las mujeres, eso no cambia. Aunque le agreguen que también otroas, eso no cambia. Sigue siendo el sistema donde unoas se enriquecen a costa del trabajo de otroas. Y son poc@s l@s otroas de arriba, y son much@s l@s otroas de abajo. Si esos partidistas dicen que eso es bueno y que sólo hay que cuidar que no se pasen de rosca, está bien, que así lo digan.
Pero para llegar a ser gobierno no sólo hay dos vías como dicen ellos (la vía armada y la vía electoral). Se les olvida que el gobierno también se puede comprar (¿o ya se les olvidó como llegó al gobierno el Peña Nieto?). Y no sólo eso, tal vez no lo saben pero se puede mandar sin ser gobierno.
Si esa gente dice que sólo se puede con las armas o con las elecciones, lo único que dicen es que no conocen historia, que no estudian bien, que no tienen imaginación, y que son unos sinvergüenzas.
Bastaría con que vieran un poco hacia abajo. Pero ya se les torció el cuello de tanto ver para arriba.
Por eso, nosotras, nosotros las y los zapatistas, no nos cansamos de decir, organícense, organicémonos, cada quién en su lugar, luchemos por organizarse, trabajemos por organizarse, pensemos por empezar a organizar y encontrémonos por unir nuestras organizaciones por un Mundo donde los pueblos mandan y gobierno obedece.
En resumen: como dijimos antes, como decimos ahora: votes o no votes, organízate.
Y pues nosotras, nosotros, zapatistas, pensamos que hay que tener buen pensamiento para organizarnos. O sea que se necesita la teoría, el pensamiento crítico.
Con el pensamiento crítico lo analizamos sus modos del enemigo, de quien nos oprime, nos explota, nos reprime, nos desprecia, nos roba.
Pero también con el pensamiento crítico vamos viendo cómo es nuestro camino, cómo son nuestros pasos.
Por eso estamos llamando a toda la Sexta para que hagan reuniones de pensamiento, de análisis, de teoría, de cómo ven su mundo, su lucha, su historia.
Los llamamos a que hagan sus propios semilleros y nos compartan lo que ahí siembren.
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Nosotr@s como zapatistas vamos a seguir como ya estamos gobernándonos con el pueblo manda y gobierno obedece.
Como dicen las y los compañeros zapatistas: Hay lum tujbil vitil ayotik. Quiere decir: está muy bonito como estamos.
Otra: Nunca ya kikitaybajtic bitilon zapatista. Quiere decir: nunca nos dejaremos de ser zapatista.
Una más: Jatoj kalal yax chamon te yax voon sok viil zapatista. Quiere decir: Hasta que me muera pero aun llevo mi nombre de ser zapatista.
Desde las montañas del sureste mexicano.
A nombre de todo el EZLN, de los hombres, mujeres, niños y ancianos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Subcomandante Insurgente Moisés.
México, Abril-Mayo del 2015.

Lo que sucede cuando las indígenas gestionan la selva en India

Mujeres de la aldea tribal de Gunduribadi, en el estado oriental de Odisha, en India, patrullan la selva con palos para evitar la tala ilegal. Crédito: Manipadma Jena/IPS
Por Manipadma Jena
IPS- Lejos de Nueva Delhi, en India se desarrolla en silencio un drama que abarca a 275 millones de personas que viven en los bosques del país y que podría ser la lucha definitoria del siglo XXI.
Kama Pradhan, una mujer indígena de 35 años, con sus ojos fijos en la pantalla de un dispositivo GPS portátil, se mueve rápidamente entre los árboles. Delante de ella, un grupo de hombres se apresura a limpiar los arbustos de los pilares dispersos por esta densa selva del distrito de Nayagarh, en el oriental estado de Odisha.
“Nadie nos puede robar ni un solo metro de nuestra madre, la selva. Ella nos dio la vida y nosotros damos la vida por ella”: Kama Pradhan, mujer indígena de la aldea de Gunduribadi.
Los pesados marcadores de piedra, dispuestos por las fuerzas británicas hace 150 años, delimitan el perímetro exterior de una zona que la administración colonial determinó que sería una reserva forestal de propiedad estatal, ignorando en su momento la presencia de millones de habitantes de los bosques, que habían vivido de la tierra durante siglos.
Pradhan integra la aldea tribal de Gunduribadi, compuesta por 27 hogares en total, y trabaja con los demás residentes para trazar los límites de esta selva de 200 hectáreas que la comunidad reclama como su tierra ancestral.
Al grupo le llevará días recorrer el terreno montañoso con los mapas del gobierno y sus rudimentarios sistemas GPS para encontrar la totalidad de los marcadores y determinar el alcance exacto de la zona boscosa. Pero Pradhan está decidida a hacerlo.
“Nadie nos puede robar ni un solo metro de nuestra madre, la selva. Ella nos dio la vida y nosotros damos la vida por ella”, asegura la mujer a IPS, con la voz temblando de emoción.
A la vanguardia de este movimiento se encuentran las comunidades tribales de estados como Odisha, decididas a valerse de la enmienda A2012 de la ley de Derechos Forestales para reclamar el título de propiedad sobre sus tierras.
Una de las disposiciones de la ley que devuelve más poder a los habitantes de la selva y a las comunidades tribales les dio el derecho a poseer, administrar y vender los productos forestales no madereros, de los cuales unos 100 millones de personas sin tierras dependen para obtener sus ingresos, medicinas y viviendas.
Vigilantes aprehenden a un ladrón de madera. La tala se supervisa con rigor en los bosques de Odisha, y el permiso para retirar troncos solo se concede a las familias que los necesitan para construir viviendas o encender las piras funerarias. Crédito: Manipadma Jena/IPS
Las mujeres se convirtieron en las líderes naturales que llevan a cabo las gestiones para aplicar la ley ya que han sido las administradoras tradicionales de los bosques, abasteciendo de manera sostenible de alimentos, combustible y forraje a los pobres sin tierras, así como mediante la recolección de materiales para cercar sus huertas, y obtener plantas medicinales y madera para construir su casas con techos de paja.
Con el liderazgo de mujeres como Pradhan, 850 aldeas del distrito de Nayagarh gestionan colectivamente 100.000 hectáreas de terrenos selváticos y, en consecuencia, 53 por ciento de la masa terrestre de la zona ahora tiene una cubierta forestal.
Eso es más del doble del promedio nacional en toda India, que se limita a 21 por ciento de cubierta forestal.
En total, 15.000 aldeas, principalmente en los estados orientales, protegen unos dos millones de hectáreas selváticas.

Cuando la vida depende de la tierra

La última Encuesta Forestal de India concluyó que la cubierta forestal del país aumentó 5.871 kilómetros cuadrados entre 2010 y 2012, lo que llevó el total a 697.898 kilómetros cuadrados, o aproximadamente 69 millones de hectáreas.
Sin embargo, la investigación indica que todos los días un promedio de 135 hectáreas de tierras forestales se entregan a proyectos de desarrollo, como la minería y la generación de energía.
Las comunidades tribales de Odisha no son ajenas a los proyectos de desarrollo a gran escala que se aprovechan de la tierra.
Cuarenta años de tala ilegal en cinturón forestal del estado, junto con la venta comercial de teca, sala (Shorea robusta) y bambú, dejaron estériles a las colinas.
Los arroyos que antes regaban las pequeñas parcelas de tierras de cultivo comenzaron a secarse, a la vez que las fuentes de agua subterránea desaparecían gradualmente. Entre 1965 y 2004, Odisha experimentó sequías recurrentes y crónicas, incluidos tres períodos de sequía consecutivos entre 1965 y 1967.
Las aldeas se despoblaron, ya que casi 50 por ciento de la población huyó en busca de alternativas.
“Los que nos quedamos tuvimos que vender los utensilios de bronce de nuestras familias a cambio de dinero en efectivo para comprar arroz. Era tal la escasez de madera que a veces los muertos tenían que esperar mientras íbamos de casa en casa pidiendo troncos para la pira funeraria”, recuerda Arjun Pradhan, de 70 años y jefe de la aldea Gunduribadi, en diálogo con IPS.
Nibasini Pradhan, de la aldea de Gunduribadi, maneja un dispositivo GPS suministrado por el gobierno para ayudar a la comunidad a definir los límites de sus tierras ancestrales. Crédito: Manipadma Jena/IPS
Cuando la crisis se agravó, Kesarpur, un consejo municipal en Nayagarh, ideó una campaña que ahora sirve como modelo para la silvicultura comunitaria en Odisha.
El consejo asignó derechos a cada familia, según sus necesidades, para recoger leña, forraje o productos comestibles. Toda persona que deseara talar un árbol para una pira funeraria o hacer reparaciones en su casa debía pedir permiso especial. Asimismo, las hachas estaban prohibidas en el bosque.
Los aldeanos se turnaban para patrullar la selva mediante el sistema “thengapali”, que se traduce literalmente como la “rotación del palo”. Cada noche, los representantes de cuatro familias hacían sus rondas con palos tallados. Al final de su turno, los vigilantes dejaban los palos junto a las puertas de sus vecinos, lo que indicaba el cambio de guardia.
El consejo impuso sanciones estrictas pero lógicas a quienes violaran las reglas. Aquellos atrapados robando debían pagar una multa correspondiente al robo. No presentarse a la patrulla resultaba en una noche adicional de guardia.
A medida que la selva se regeneraba lentamente, los aldeanos asumieron sacrificios adicionales. Todas las cabras, cuya venta significaba dinero fácil en tiempos difíciles, fueron vendidas y prohibidas durante 10 años para proteger los brotes nuevos en el bosque. En vez de cocinar dos veces al día, las familias preparan ambas comidas en una sola fogata para ahorrar madera.

De la deforestación a la reforestación

Unos 20 años después de que se aplicara este proyecto piloto, un arroyo pasa por las afueras de Gunduribadi y permite el riego de pequeñas huertas cultivadas con lentejas y verduras listas para su cosecha.
Bajo la sombra de un árbol, el agua limpia brota de una profundidad de 120 centímetros a un pozo recién excavado. Las mujeres de edad avanzada se llevan cubos de agua con facilidad.
Manas Pradhan, quien dirige el comité local de protección forestal, explica que las lluvias depositan humus selvático en las 28 hectáreas de tierras de cultivo gestionadas por las 27 familias. Eso dio lugar a un suelo tan rico que una sola hectárea produce 6.500 kilogramos de arroz sin refuerzos químicos, equivalentes a tres veces el rendimiento normal de las granjas en los alrededores de los bosques que no reciben la misma protección, afirmó.
“Cuando la papa era escasa y se vendía al precio inaccesible de 40 rupias (65 centavos de dólar) por kilo, la sustituimos con pichuli, un tubérculo dulce disponible en abundancia en la selva”, explicó Janha Pradhan, una mujer indígena sin tierra, señalando a un pequeño montón del producto que cosechó durante su patrulla en la noche anterior.
“Hicimos buen dinero vendiendo algunos en la ciudad cuando los precios de la papa subieron hace unos meses”, añadió.
En un estado donde los ingresos promedian los 40 dólares al mes, y el hambre y la desnutrición afectan a 32 por ciento de la población, con la mitad de los niños y niñas con bajo peso, esta comunidad representa un oasis de salud en un desierto de pobreza.
Este reportaje forma parte de una serie concebida en colaboración con Ecosocialist Horizons.
Editado por Kanya D’Almeida / Traducido por Álvaro Queiruga
Fuente: IPS: http://www.ipsnoticias.net/2015/05/lo-que-sucede-cuando-las-indigenas-gestionan-la-selva-en-india/

Perú: El verdadero rostro de la destrucción minera



Servindi, 5 de mayo, 2015.- En momentos en que se pretende imponer a cualquier costo el proyecto minero Tía María en el Valle de Tambo, en Arequipa, resulta muy útil tomar lección de las consecuencias de la actividad minera en otras regiones del país como Cajamarca.
En este sentido compartimos el documental “A tajo abierto”, dirigido por el cineasta uruguayo Gianni Gabriel Converso, que muestra cómo opera la empresa Newmont Mining Corporation en la mina de oro Yanacocha, una de las minas a cielo abierto más grandes del mundo.
El documental fue premiado en la categoría Medio Ambiente en el “Baja International Festival Film”, realizado en noviembre de 2012 en Los Cabos, en México.
La producción audiovisual es el resultado de cinco años de arduo trabajo en el que tanto el director, Gianni Converso, como el productor y editor, Daniel Santana, realizaron una exhaustiva investigación que los llevó a permanecer en Cajamarca por año y medio.
El documental crudo, directo y sin tapujos, expone testimonios de pobladores y extrabajadores de la minera, así como exhibe documentación que compromete a Yanacocha en temas de salud y contaminación nunca antes revelados.
Muestra así la valerosa lucha de los pobladores de Cajamarca por defender sus recursos hídricos, su medio ambiente y su forma de vida.

PARAUTE: EL GRITO DE LA HISTORIA CONTRA LA DESMEMORIA ENCUBRIDORA DE ETNOCIDIOS

Por: Ildefonso Finol

Parafraseando al historiador Peter Winn, podemos afirmar que, pese a que los sucesos violentos de la invasión europea contra la población originaria del Lago Maracaibo parecieran estar perdidos en la distancia de los tiempos, “las batallas por la memoria colectiva continúan siendo relevantes en el siglo XXI”.
Pugnan en el fragor de la construcción social, la avanzada ideológica que necesita establecer la verdad histórica, contra las fuerzas conservadoras del sistema de dominación heredado del colonialismo; hablamos de la batalla de ideas como expresión dialéctica de la lucha de clases en el plano cultural, donde lo revolucionario es desmontar mitos alienantes, consolidando una lectura cuestionadora suficientemente documentada, que por su solidez científica, no deje espacio a la reproducción de las versiones manipuladas que sustentan la supremacía racial y civilizatoria del invasor.
La tesis colonialista se impuso desde el discurso oficial, particularmente en los programas educativos, cuyos contenidos y materiales didácticos, fueron encomendados a voceros de los intereses eurocentristas. En cierta forma, los sacrificios enormes realizados por la hueste patriota en la Guerra de Independencia, no tuvieron su colofón correspondiente en el desarrollo de un modelo educativo liberador, que fuera capaz de provocar una ruptura epistemológica respecto de la tradicional elaboración y enseñanza de la historia.
En este plano de las representaciones formales, lo indígena queda relegado a la última frontera, lo marginal, oscuro, como sinónimo de atrasado. El racismo anti-indígena ha sido muy fuerte en nuestra sociedad, al punto de superar al anti-africano. La Colonia y la república burguesa necesitan borrar todo vestigio de lo originario, para apropiarse de los territorios y recursos naturales que pertenecen en justicia a los legítimos dueños de la patria.
Paraute es un ejemplo doloroso de lo que estamos hablando. A pesar de haber sido conocido por los primeros invasores y mencionado en diversos documentos coloniales; a pesar de estar recogido en estudios como los del Hermano Nectario María, su nombre no aparece en la Historia del Zulia de Juan Besson ni en el Diccionario de Historia de Venezuela de Fundación Polar, por solo citar dos graves omisiones.
Paraute “con todos sus habitantes fue dada en encomienda a Francisco Camacho”, en tiempos del Cacique Tomaenguola. Dice la crónica “que es sita por la región de Lagunillas”, lo que permite ubicarla en el lugar que los hispanos bautizaron Lagunillas por el carácter anegadizo de su entorno orillero.
Refiere Nectario que “en 1606 los indios de Paraute y Misoa apoyaron la causa de los del norte”, siendo sus caciques Juan Pérez Mataguelo y Camiseto respectivamente.
Juan Pacheco Maldonado, designado para enfrentar la insurrección del pueblo añu del Lago Maracaibo, ataca Paraute, captura los caciques y los lleva a ejecutar en la villa hispana del puerto Maracaibo.
En algunas ocasiones los cronistas aluden a los indios Parautes, mismos que a veces llaman “zaparas” o “toas”, ubicándolos en la costa sureste. El gobernador español de la Provincia de Venezuela, Sancho de Alquiza, menciona repetidamente la derrota de los parautes por mano del capitán Pacheco Maldonado. Vuelve a comentar tal derrota de Paraute en un informe sobre la situación de Nueva Zamora, como llamaban el poblado donde estableció cabildo desde 1574 Pedro de Maldonado.
Paraute es palabra típicamente añu, donde el prefijo “para” indica gran aglomeración de agua (mar, lago, gran delta) y el sufijo “te”, aunque concuerda con el pronombre singular de primera persona (yo, me, mi), en cuyo caso Paraute pudiera traducir “mi mar”, parece más lógico aplicar la acepción según la cual la palabra “te”, actuando como sufijo, connota ubicación, sitio o lugar. En este caso Paraute es simplemente el nombre propio de un poblado determinado a orillas del Lago, como Macomite es el rio que desemboca frente al Moján.
En el estudio de Marie France Patte, encontramos que la terminación “ite” cumple el doble significado “ser” y “estar”, como el verbo “to be” en inglés. Si ejercitáramos que originalmente Paraute fuese “Paraite”, con pronunciación gutural de la i, y que los cronistas invasores la hayan castellanizado a Paraute, entonces cabría la hipótesis de que Paraute significa “ser del mar” o “estar en el mar”, cualquiera de las dos válida para un pueblo clásicamente acuático.
Este nuestro Paraute añú, fue el poblado palafitico donde en 1939 cometieron un acto de genocidio las transnacionales petroleras y el Estado venezolano, provocando el incendio criminal que destruyó casas, historia y vidas que no significaron nada para el sistema racista pro imperialista.
La dictadura servil, para más humillación, impuso la nomenclatura etnocida: López Contreras decretó llamarla Ciudad Ojeda, el primer invasor del Lago.
Borraron su nombre y su gente, pero de las cenizas volverá Paraute, clamando justicia por los mártires, cantando su bello nombre añú.
NI “DESCUBIERTOS”
NI “FUNDADOS”
HONREMOS NUESTROS HÉROES Y MÁRTIRES

Movilización Yanomami Audiencia en el Circuito Judicial de Puerto

     
     
     
     
     
     
    Foto de Germán Pirela Pineda.
     
     
     
    Hoy miércoles 6 de mayo del 2015 en el Circuito Judicial del Estado Amazonas se decidió privar de libertad a 4 funcionarios policiales de la alcaldía de Atures por haber asesinado a un jóven que trabajaba como agente comunitario de salud.
    Horonami Organización Yanomami agradece a distintas organizaciones indígenas de base del Estado Amazonas, instituciones de salud, organizaciones aliadas a la causa indígena y a los tribunales por esta decisión.